Descalificados al nacer

Los consejeros del INE se equivocaron al dar a conocer una resolución preliminar sobre los miembros de la nueva Comisión Electoral de Nuevo León.

La decisión formal se tomará hoy. Qué bueno que fueron transparentes, pero ya no hacía falta más; la verdad es que ya sólo faltaba que decidieran. Todos los elementos anteriores del proceso, desde un examen hasta una entrevista, ya se habían hecho públicos.

Se equivocaron. Los partidos políticos recibieron el mensaje que buscaban, es decir, que los consejeros del INE no estaban seguros y estaban tanteando las reacciones. Y que ellos mismos, los partidos, podrían influir.

Lo hicieron. El PAN dijo lo que no le gustaba. Tuvo tiempo para citar a una rueda prensa al día siguiente y pregonar que no estaba de acuerdo con al menos cuatro de los siete consejeros nombrados para Nuevo León y particularmente con el presidente del nuevo organismo, Mario Alberto Garza Castillo. Dio razones variadas, pero básicamente se centró en que los cuatro eran amigos de unos no tan amigos.

Con eso se movió el resorte priista. Los tricolores también se pusieron a opinar. Primero dijeron que los panistas no tenían por qué quejarse, ya que ellos mismos fueron quienes propiciaron estos cambios. Después confesaron que tampoco les gustó el perfil del presidente, por falta de experiencia electoral en tiempos de leyes nuevas.

Si el INE ahora cambia de parecer, cediendo a las presiones públicas de los partidos, se verá muy debilitado. Aun así, aunque no cambie de parecer, ya su decisión quedará cuestionada.

A pesar de todo no creo que tengan razón los partidos al poner en entredicho la capacidad y la independencia de los nuevos consejeros. El proceso fue informado y los partidos tuvieron su momento para dar un punto de vista. Claro que si no lo hicieron entonces es por algo: sus argumentos pueden no tener peso ante el INE, pero sí ante la opinión pública.

Veremos hoy si mantienen como presidente de la Nueva Comisión Electoral a Mario Alberto Garza Castillo y como consejeros a Miriam Hinojosa, a Sara Lozano, a Sofía Velasco, a Claudia de la Garza, a Gilberto de Hoyos y a Javier Garza. Sobre todo veremos si el nuevo organismo no nace descalificado.

luis.petersen@milenio.com