¿Desbandada? ¿A dónde?

Después de la última lucha… Se habla de una desbandada panista en el estado después de la renuncia de Tere García de Madero. Difícilmente se dará algo así. La razón es muy simple: no hay para dónde ir.

Las renuncias son para quienes tienen espacios de liderazgo y estos por definición son limitados.

Una desbandada, es decir, una salida numerosa -y ruidosa- supone que los líderes han puesto nuevas opciones a la vista. No es el caso.

Los militantes no líderes suelen comportarse de forma más parecida a los consumidores:

simplemente se les acaba el entusiasmo. Es más creíble decir que los militantes panistas ya bajaron la guardia, sin denuncia, sin prensa, sin ruido y desde antes; que solamente se fueron y no volverán, a menos que las cosas cambien. Ahí hay, de hecho, una explicación de la baja participación en la elección del domingo: sólo vieron lo que estaba pasando y no les gustó.

La otra explicación posible a la baja votación es que las grandes afiliaciones panistas se hicieron con objetivos electorales específicos. Y cuando se acaba el interés, las fuerzas no dan ni siquiera para una presentar una renuncia.

No habrá, pues, desbandada.

En todo caso lo que hay es una decepción ya generalizada entre los militantes. Unos, porque el PAN no se acomoda a sus esperanzas sobre el futuro de México. Otros, porque el partido, tras las derrotas, no tiene mucho que ofrecerles en cuanto a trabajo y carrera. Al PAN se le acabaron las fuerzas, tanto las que provenían de una vocación política como las que derivaban de los resultados electorales.

En algunas partes el panismo decepcionado ha llenado las filas de Movimiento Ciudadano.

En Jalisco, por ejemplo, el Congreso local se pintó de naranja con votos y con participación activa que en otro momento eran azules.

Pero en Nuevo León, la fiebre independiente y la postura del propio candidato de MC, Fernando Elizondo, dan una visión pública diferente. Elizondo inició su campaña naranja como independiente y acabó renunciando a la candidatura en función de Jaime Rodríguez Calderón. La invitación a los ciudadanos, y a los votantes panistas, fue en contra de los partidos, incluyendo MC. Aquí, al menos por ahora, no hay a dónde ir.


luis.petersen@milenio.com