Debate nunca visto

El debate de los diez candidatos organizado por la Comisión Estatal Electoral el domingo fue un debate nunca visto. En primer lugar, porque tuvo pocos espectadores: no se vio, tal vez por la hora, el día, la forma de transmisión, las fallas en la señal de internet, el formato… o todo junto. Y en segundo lugar, porque esta vez hubo cosas que de veras nunca se habían visto, al menos por aquí.

Por ejemplo, el número de participantes. Fue la primera vez que tuvimos diez candidatos a gobernador discutiendo. A medio debate quedaron nueve tras el retiro del representante del Partido Encuentro Social, aunque de cualquier manera siguió hablando. El punto es que imposible cualquier intento de discusión, incluso de espectáculo con esa cantidad de aspirantes a la notoriedad. Entre réplica y contrarréplica pasaba una vida. La respuesta ya era vieja y hasta se perdonaban cosas que parecían del pasado.

Ningún tema se pudo tocar a fondo. Dos minutos de exposición daban pie a una espera muy larga para pensar en cuestionamientos. No era posible que hubiera un enfrentamiento de ideas, que se corrigieran datos, que se mejoraran puntos de vista, que se desenmascararan mentiras y yerros. Simplemente no era posible. Cuando la rueda de la fortuna daba una vuelta, los niños ya se habían mareado.

Los temas se sortearon en el momento: corrupción y transparencia; desarrollo económico, movilidad con énfasis en Ecovía. Ésta última pareció ser la única que recibió tiempo suficiente, como si fuera un asunto de Estado. Y también se vio que los candidatos no tenían gran conocimiento de los detalles. Cosas del azar.

Otros asuntos quedaron claramente trivializados. Es el caso del último tema, por azar el empleo, al que se le dieron treinta segundos por persona, después de un extraño silencio: el formato incluyó una parte escrita con su consecuente pausa, larga y desesperante como cualquier minuto de silencio que en televisión pareció de dos horas en que no pasaba nada. Del empleo se dijeron sólo frases entrecortadas.

Habrá que ver el significado real de este debate en las próximas semanas. Entre golpeteos aislados y respuestas tardías, no se puede decir si alguien ganó. Éste fue el debate nunca visto.

luis.petersen@milenio.com