Cruce de Vías

Hace unos días escribí que para Vía Ciudadana no hay Vía Corta. Antes de que se convierta en algo viable tendrá que pasar por varias estaciones. En el futuro cercano lo que se alcanza a ver es una serie de cruces de Vía.

Es que, como dice Toño Argüello, en Vía Ciudadana están muy de acuerdo en lo que no quieren, pero no saben lo que sí quieren. Al menos no todavía.

Hay dos encrucijadas a la vista. La primera es presentar o no presentar candidatos: Vía Electoral o Vía Observatorio. Entre quienes forman la nueva organización, hay quienes piensan que hay que darle espacio a la vida ciudadana, poner énfasis en los contrapesos al poder, vigilar el correcto comportamiento de la autoridad, fiscalizar el uso de los recursos públicos y formar voluntades ciudadanas que entiendan la participación como algo mucho más allá del simple voto.

Pero también hay quienes creen que es el momento, justo ahora, de aprovechar la mala imagen de los partidos políticos: no dan resultados de Gobierno, no logran hacerse confiables ante los ciudadanos, no se han comprometido con la democracia. Ha llegado, pues, la hora para otra opción, menos interesada en su propio beneficio y más enfocada en dejar una huella en la vida política de la región. En Nuevo León, el PRI trae su propia crisis. El PAN mucho peor.

Los primeros, los que van tras motivos de agenda, ya convocan a una plataforma similar a Alcalde, ¿cómo vamos? pero referida al Gobierno Estatal. Me pregunto si algún candidato aceptará la invitación a ser observado, evaluado, fiscalizado si el grupo que convoca ya tiene de entrada su propio candidato y sus propias preferencias. Por eso se trata de un cruce de vías.

Si optan por la vía electoral, el segundo cruce de vías consiste en  quiénes serán los candidatos y con qué razones. Vaya, no es lo mismo El Bronco que Elizondo, Tatiana Clouthier que Liliana Flores o Miguel Treviño. No juzgo, sólo digo que no es lo mismo y que sus respetables esfuerzos políticos difícilmente se parecen. Imagino un Gobierno con cada uno de ellos, no sólo distinto, sino distante.

Son demasiadas estrellas. Y peor si me pongo a pensar cuál va a ser el criterio y el método de selección. O quién toma las decisiones. ¿Saldrán vivos o explotarán desde dentro? ¿Vía Crucis?

luis.petersen@milenio.com