Casillas despobladas

El enemigo es la apatía, no la inseguridad. Así respondió la junta local del INE a un reportaje de MILENIO, el lunes pasado, en que Nuevo León aparece como el estado con más problemas para conseguir funcionarios de casilla para el próximo 7 de junio.

Así tenía que responder. Es cierto que el miedo a la delincuencia fue muy importante en la elección de hace tres años. Ahora las cosas han cambiado en cuanto a inseguridad, aunque la dificultad de integrar la mesa directiva de las casillas continúa. Sin duda hay lugares donde mucha gente se sigue sintiendo insegura y el propio INE sabe que ahí debe hacer visitas con luz de día y en grupo, para no arriesgar a sus reclutadores y capacitadores. Pero en realidad la inseguridad también funciona como un pretexto ciudadano para cubrir la apatía. Y hay que decirlo: a estas alturas, la apatía supera la inseguridad.

Más, cuando se siente un ambiente tenso entre candidatos y partidos. Cuando hay un cansancio frente a todo lo que suena a política y a políticos. Cuando la democracia parece ser una palabra hueca y sobre todo ajena. Cuando la economía no levanta. Cuando se puede esperar una abstención significativa... La apatía tiene sus causas.

Y también tiene sus consecuencias. Lo importante es que ponemos en juego la credibilidad de la elección y la permanencia de la democracia. Pues no es el INE o el IFE o los organismos electorales quienes otorgan la certeza electoral. Los ciudadanos son a final de cuentas los que hacen la elección creíble. Son ellos los que cuentan y firman las actas de casilla. Y son invitados al azar, según un proceso de insaculación. No son llevados por un partido, por un sindicato ni por un organismo intermedio. La clave de un árbitro electoral confiable está en la ciudadanización, desde la casilla hasta el Consejo general.

Pero si no se da esta real ciudadanización de la casilla, poco se puede hacer. Y el problema es que Nuevo León encabeza la lista de los estados más atorados en esto. De las 2 mil 652 secciones electorales, 25 por ciento están incompletas. Ojalá comience una era de compromiso electoral. Nos urge. 

luis.petersen@milenio.com