"El Bronco"

Al inicio de la carrera electoral, es interesante voltear a ver a El Bronco. Representa algo distinto por su situación, por sus métodos, por su crítica, por sus recursos, por sus resultados.

No quiero decir que vaya a ganar tal o cual lugar en la elección. Sólo me parece, entre las cosas que estoy viendo, que hay un fenómeno interesante aquí.

Por su situación de independiente. A diferencia de otros candidatos alternativos, llamémosle así, El Bronco se lanzó a conseguir las cien mil firmas necesarias para aparecer en la boleta. La ley apenas se estrena para los independientes y en realidad nadie sabe si el número aventurado por los legisladores es adecuado para cumplir los fines que se planteaban.

Por sus métodos desafiantes. “Como que a los norteños el carácter se nos escondió, nos lo asustaron”, reta ElBronco en el documental sobre su vida y peripecias que se mandó hacer salpicado con testimoniales de su gestión en García. En la precampaña ha seguido desafiando a los electores vía redes sociales. Vía Facebook ha logrado convocar firmas y grupos de apoyo al voto, con los que pretende igualar a las estructuras tradicionales de los partidos.

Por su crítica al sistema electoral. Aunque apenas hace un trimestre que renunció al PRI, El Bronco ha logrado liderar el discurso en contra de los partidos políticos y aprovechar la decepción existente frente a ellos. La crítica se extiende a la clase gobernante, a temas como ineficiencia de las autoridades, corrupción y la falta de sentido que ha llegado a tener la vocación política.

Por sus recursos limitados. Las campañas han llegado a ser extremadamente caras. El Bronco sólo podrá llegar si se mantiene con métodos distintos a los usuales y logra convencer así a los seguidores, más bien jóvenes, de las redes sociales. Ha conseguido apoyos, no hay duda, pero nunca son suficientes. Por parte de la Comisión Electoral, si logra su registro como candidato, recibirá poco más de un millón de pesos, mientras sus opositores PRI y PAN consiguen cada uno casi treinta veces más.

Por sus resultados. A estas alturas nadie puede ignorarlo ya como un oponente serio. Dadas las circunstancias, ha logrado una credibilidad que no vería si siguiera en la vida partidista.

luis.petersen@milenio.com