Antúnez y Flores: cómo medirán sus resultados

Vaya usted a saber cómo el gobernador medirá los resultados de sus funcionarios de seguridad,  a quienes dio el ultimátum de dos meses para que mostraran con hechos sus capacidades.

Hay un dato. Después del primer mes, los homicidios en Nuevo León registraron una disminución significativa. Es el mejor número del año, o el menos peor: se trata de muertes.

Sin duda el dato da un respiro al general Cuauhtémoc Antúnez y al procurador Roberto Flores. La cifra de 33 homicidios dolosos en un mes no es suficiente para cantar victoria, pero sí que es un avance frente a los 57 que hubo en octubre, los 65 de septiembre, los 51 de agosto y los 65 de julio.

Esa es la buena noticia. La mala es que Nuevo León ya llegó a los 600 homicidios en lo que va del año. Eso es mucho más que el mismo periodo de 2015, que registró 420 asesinatos, y de 2014, que llegó a 449.

Vaya usted a saber, pues, cómo los van a evaluar para decidir su permanencia: si con el vaso medio vacío o con el vaso medio lleno... El contexto nacional no ha sido para nada pacífico y se supone que eso habrá de ser tomado en cuenta antes de decidir la separación de los funcionarios estatales en capilla. En noviembre, en todo el país, se cometieron 997 asesinatos, contando sólo los relacionados con el crimen organizado; en octubre, mil 68 casos.

El robo de automóviles en el estado también es mala noticia. Es un indicador muy interesante, pues es el robo más denunciado por cuestiones de seguros. Alcanzó en noviembre un promedio de 12.1 diarios, mientras que de enero a junio de este año, el promedio de autos robados llegó a 11.45 diarios.

Supongo que para decidir el criterio del vaso medio lleno o el vaso medio vacío tendrán que tomar en cuenta, además de los indicadores oficiales, el tiempo que le destinan los funcionarios al diagnóstico de la situación, a las estrategias y a la coordinación con otras fuerzas del orden. Pero eso le toca al gobernador mismo.

luis.petersen@milenio.com