Tribuna futbolera

Es hora de empezar a cumplir

Empieza “el verdadero torneo”, como dicen los jugadores. Según su razonamiento, el contexto es el siguiente: durante el torneo regular hay partidos en los cuales no se juega con mucho esfuerzo (¿eso es profesionalismo?) y se dosifican para los “partidos importantes” (luego dicen que todos son importantes y que no hay rival fácil). Después, vienen los encuentros AAA y resulta que el nivel no siempre es AAA. Bueno, todo esto no tiene mucha ciencia, ya lo hemos comprobado una y otra vez. El caso es que como ya inicia la liguilla ya se verá “lo bueno”. Santos está muy por encima de su rival de hoy. Es más, deberá de acceder sin grandes complicaciones a la semifinal.
Soy sincero al decir que a mí, en lo personal, no me ha terminado por convencer el Santos; un fin de semana está espléndido y reluciente, y al otro está amedrentado y un poco pusilánime. Su posición en la tabla refleja un aura prometedora, pero quiero dejar muy en claro algo: hay una delgada línea roja entre el Santos maravilloso y el Santos espeluznante. Saben ser muy buen equipo y soltar unos latigazos incontestables para sus rivales, pero de la misma manera se saben desdibujar a lo grotesco. No son, por ejemplo, América o León, que han llevado una constante en sus partidos donde poco se notan averías sobre la marcha. Entiéndase que el América tuvo cierto bajón porque se fueron a jugar el pase al Mundial.
Digamos que el Santos es un Ferrari muy bonito que deslumbra por momentos pero a veces funciona como taxi mal afinado. Puede verse también, o escucharse, como una bella orquesta donde sobresalen las melodías de los violines y de un momento a otro suenan como un rock pesado que incomoda al oído. Sí, este Santos es extremista y a veces juegan mucho en la orilla del precipicio. Pero, afortunadamente tienen en sus filas el mejor futbolista de nuestro país. Cuando Oribe está, todo lo que pudiese salir mal tiene arreglo porque él se encarga de limpiar al futbol de defectos para dejarlo limpio y refinado. La mayor certeza que el Santos tiene es él.
Considero que el Santos debe traerse al TSM la eliminatoria casi resuelta. Hay un camino prometedor al final del túnel y ese segundo lugar general significa tener miel en los labios. Esperemos que se la puedan comer y no se les quede ahí. La afición está esperanzada y en el ambiente invernal se perciben  sensaciones buenas por esos recuerdos del invierno 96. Mucha suerte para el Santos. Es hora de empezar a cumplir.