Tribuna futbolera

El futbol, el mejor regalo

Me gustan las promociones que el Club Santos ha lanzado para el próximo torneo, incluyendo en esos “paquetes” los partidos de Copa Libertadores. El Club ha hecho un buen esfuerzo por “regalarle” a sus aficionados una posibilidad alcanzable para que puedan disfrutar lo que más nos gusta, el futbol. Y es que el futbol tiene la capacidad de generar ilusión a toda velocidad. Y si esa ilusión se llega a perder, de inmediato se vuelve a regenerar. El aficionado santista es demasiado noble; a veces he llegado a pensar que esa nobleza raya en la ingenuidad. Pero es válido y para nada es ridículo. Para que el amor funcione es necesario que haya incondicionalidad.
Cuando se quiere bien a alguien a veces no importa que te haga daño, porque el cariño llega a ser totalmente puro. Cuando el Santos ha jugado mal, cuando sus jugadores no han hecho un despliegue de intensidad o de esfuerzo total, o no han regalado partidos atractivos para su público, a pesar de todo eso, el aficionado siempre está ahí. No importa que su equipo los haga enfadar, los irrite, lastime o los llegue a desilusionar. Comprensible es que la afición se segmentó, que en el TSM están cada vez más marcadas las clases sociales y que ya no todos marchan con el mismo estandarte e ideología.
No soy tonto, sé que todos van a ver al Santos, pero no todos lo van a apoyar. Mucha gente va ahí por el puro hecho se sentir que está en el moderno recinto. Son personas que en ese instante lo que adoran es a ellos mismos en ese lugar y no al Santos. Por fortuna están, como ya lo mencioné al principio, los incondicionales; los que todavía sufren y lloran cuando tumban al Santos. Por todos ellos, directiva, jugadores y cuerpo técnico, vale la pena seguir luchando en cada partido y no rendirse jamás; darlo y dejarlo todo. Se viene un torneo interesante donde el equipo está obligado a ganar todos los partidos como local, incluyendo los de Libertadores.
Habrá que visitar a Tigres, América, Monterrey, Cruz Azul, León… está pesado. Pero Santos ha sabido ser un buen visitante. El futbol es el mejor regalo, y para los jugadores, también. Bueno sería hacer uno de esos pactos “de sangre” (hablo en sentido figurado) donde Club y afición se comprometan a jugar con el corazón siempre (jugadores) y a asistir masivamente al estadio para apoyarlos sin cesar (afición). Es un trato justo: unos dependen de otros para lograrlo. Es un binomio indivisible. Eso es lo precioso del futbol. Desde este espacio les deseo a todos muy felices fiestas. Un abrazo.