Tribuna futbolera

¡Justicia! ¡Justicia!

JUSTICIA FUTBOLÍSTICA para el homenaje que el León le hace al futbol. Santos, por lo hecho en el partido de ida, no merece ser finalista. Si comparamos lo hecho durante el torneo por cada equipo, sale a flote el segundo lugar del Santos contra el lugar 3 de León. Muy parejos. Pero si comparamos la forma de jugar, el León acaba arrasando. Los de Guanajuato con su estilo alegre, vertical, sin miedos y con un horizonte único: divertir y divertirse. Y el Santos no: tomando precauciones, cediendo por momentos la iniciativa a los rivales, con actitudes de conformismo en los partidos, erosionándose por lapsos y desesperando a su afición.
León es el representante de la alegría del futbol. He escuchado comentarios de santistas tras lo sucedido el jueves y hay quienes no se atreven a reconocer el ridículo que hicieron, empezando por Caixinha. El portugués se enoja con facilidad, pierde los estribos ante los cuestionamientos que le incomodan. No acepta que se equivoca. En la rueda de prensa en León dijo que “la estrategia no falló”. Si lo sucedido en ese campo no es fallar la estrategia, entonces yo no sé qué pueda serlo. De todos modos nadie en la Laguna ni en el país se comió su argumento para defender su “estrategia”. “¿Cómo se atreven a cuestionarme esta bola de ignorantes que nunca han dirigido a un equipo en su vida?” (Pensará Caixinha).
Que piense y diga lo que quiera. Su equipo, y él, fueron desmantelados, desnudados, aplastados, humillados… y todos los calificativos que terminen en “ado”. El Santos perdió credibilidad en León. Muchos aficionados se llenan de esperanza y creen en sueños de remontada. En lo personal creo que esto no lo levanta ni el espíritu de Borgetti y el Pony. Muchos santistas conocieron el jueves al León. Así es, porque como ellos juegan los sábados (y por canal de paga) no es sencillo verlos. Además, la mayoría de la gente se va los sábados de pachanga, así que pocos habían seguido al león con detenimiento. Por eso el jueves el León se presentó: “Comarca Lagunera, nosotros somos el León”.
Yo no le voy al León. Yo le voy al equipo que juegue bonito, atractivo y que defienda la esencia de este deporte. En este torneo son los de Guanajuato. He escrito que el Santos tiene talones de Aquiles y que el León tiene una estructura casi inexpugnable. Lo que ha sucedido en esta eliminatoria me tiene de plácemes. Así que lo vuelvo a mencionar:
¡JUSTICIA FUTBOLÍSTICA! El León merece ser finalista y campeón.