Tribuna futbolera

¡Balón de oro para Oribe!

Debo confesar que desde niño, y hasta la fecha, he sido fan del Chavo del Ocho. Los capítulos de la escuelita eran mis preferidos, sobre todo cuando el profesor Jirafales les hacía preguntas. Noño era el inteligente y a todo lo que le cuestionaban respondía de manera correcta, a lo cual el Chavo exclamaba: “¡Pos estudiando quién no!” Pues sí, estudiando quién no es inteligente. La friega es flojear, interpretando el razonamiento del Chavo. El punto es que con talento, capacidad, inventiva, imaginación, compromiso, descaro, imaginación y desparpajo, cualquiera es un gran futbolista. Pues bien, Peralta tiene todo eso y más. Por eso mi título; con un futbolista así cualquier equipo está más cerca de ganar, casi siempre.
Siempre he visto a Peralta como una refinería. Es decir: cuando el futbol normal y común de los demás jugadores pasa por los pies de Oribe, él se encarga de lograr que salga de su botín estilizado, pulido, limpio de defectos, refinado. Cuando el balón le llega a Peralta, viene precedido de un futbol normal, y una vez que ese esférico sale de su botín, ya está convertido en una obra de arte. Él logra que el futbol sea más bello. En un mundo futbolístico donde a veces parece que sólo se puede chocar, Peralta encuentra siempre los caminos despejados. A veces la explicación no requiere ser lógica, simplemente basta con verlo jugar en el campo para entender la magnitud de su inventiva.
Lo vuelvo a mencionar como en escritos anteriores: la afición mexicana ha encontrado a su nuevo referente: Oribe Peralta. Cuando las cosas siempre marcharon mal, el Lagunero estuvo ahí para maquillar las averías de los demás y adornar un poco los descalabros. Inclusive llegó a ser el auxilio cuando parecía que ya no había salida alguna. Y ahora, cuando el Mundial está asegurado, sigue armando un espectáculo de entrega y compromiso. No tiene nada qué perder y todo por ganar.
Digamos que Oribe, junto con el América y esos tintes vitales del León, se han encargado de regresarle la esperanza a millones de mexicanos que hace algunos meses lo que menos querían era saber de su Selección. La pesadilla se acabó para los federativos y los socios comerciales: Sí habrá Mundial, sí podrán cobrar mucho dinero, sí bombardearán al pueblo con “pan y circo” de la “verde” y la “Selección azteca”. Felicidades a México y Peralta. Felicidades por su pase al Mundial.