TRIBUNA FUTBOLERA

El América de México

Hoy en nuestro país, al hablar de futbol, se habla del América. Es la “comidilla” del día cuando se está hablando del Apertura 2013. De ese paso arrollador con tintes de gran futbol y actitud de convencimiento en lo que ejecutan en cada partido sus jugadores. Recuerdo esa campaña americanista diseñada por Carlos Alazraki que fracasó estrepitosamente. Sí, la de “Grande, muy grande”. Esos eran días negros para el americanismo y las cosas no salían nada bien. Tengamos muy claro que en esto del futbol mientras le pelota no entre a la portería, todo lo demás no sirve de nada.

Se puede tener el aparato mercadotécnico más grande, una administración encabezada por los más reconocidos ejecutivos en cada área… pero si los del campo no la meten, todo se viene al traste. Probablemente aquel América “grande, muy grande” tenía el mejor aparato publicitario, tal vez no tenía a los mejores directivos, pero era obvio que su juego era una bazofia. Y como su futbol era despreciable, por obvias razones ni la mejor campaña lo pudo levantar. Por eso fracasó el trabajo de Alazraki, por eso de nada sirvió ese “buen” eslogan. Pues bien, el América del presente sí está siendo “grande, muy grande”. Es el campeón y está defendiendo y representando su corona de muy buena forma.

Hoy en día el América es el equipo de México, ante la estrepitosa caída del Guadalajara y su continuo desmoronamiento futbolístico y moral, surge cada vez con más fuerza el americanismo por todos lados, por donde se le mire. Al TSM asistieron cerca de 8,000 amarillos: algo inédito en la Laguna. Y sí, Santos ganó, para orgullo de los santistas. Pero ese tropiezo no ha significado ni cosquillas para el América. Sigue líder indiscutible de la competencia y va viento en popa con un impulso arrollador.

No sé si el América logrará repetir el título; no soy adivino. Pero de lo que sí tengo la certeza es de que este equipo dirigido por Miguel Herrera le ha regresado la ilusión a millones de aficionados (porque los tienen) y eso es síntoma de que el futbol mexicano, cuando tiene al América en plenitud, es otro. No soy americanista, simplemente plasmo aquí una realidad (o por lo menos mi realidad) sobre lo que percibo en el contexto del futbol mexicano. Tengo muchos amigos americanistas, así que esta columna de hoy es dedicada para ellos. Veremos cuánto dura su alegría. Saludos al profe Pedrito.