El camaleón peripatético

Nunca filmado, ¿nunca filmable?

¿QUIÉN NO SE ha sentido alguna vez como el Satán de Milton: “Por donde vuelo, es infierno; yo mismo soy infierno”? De nuevo, ¿cómo filmas esto? Quítale las palabras y verás por qué 'El paraíso perdido' de Milton, si nunca filmado, quizá nunca filmable        

Entre los ecos fílmicos de Paradise Lost (1667) de John Milton (1608-1674) —le digo al camaleón peripatético en el cuarto donde escribo— me hizo falta uno: en la película Animal House el profesor de literatura que interpreta Donald Sutherland les dice a sus alumnos que en el programa de lecturas viene este poema de Milton, aburridísmo de no ser porque incluye un personaje, Satán. Seguro que los guionistas conocían la frase de William Blake: "Milton estaba de parte del Diablo sin saberlo".

—Sí. Y tal vez esté en el libro (Eric C. Brown: Milton on Film) aunque no en la reseña del libro que te traigo (TLS, 12/2/16). Porque si hablamos de ecos entre El paraíso perdido, su autor y el cine, quizá los espectadores deben tener más fresco a Al Pacino en El abogado del diablo, donde interpreta a un personaje mefistofélico de nombre, qué más, John Milton. Pero al fin no se trata de las marginalidades cinematográficas sino de cómo El paraíso perdido de John Milton sigue siendo "la más grande obra literaria nunca filmada". Es una historia sobre los esfuerzos para lograr una "representación visual" del poema; historia llena de "visiones ambiciosas" y "fracasos deslumbrantes". Anotemos algunos.

~Para el director de cine D. W. Griffith El paraíso perdido era "una gran idea" que sólo podría culminar en una película, y su versión de Las tristezas de Satán (1926) es más Milton que la novela de Marie Corelli de donde toma su nombre. Pero Griffith no filmó El paraíso perdido.

~Sergei Eisenstein se detuvo en unos cuantos versos del libro VI de la obra de Milton, la Guerra en el Cielo (la refriega entre los Arcángeles leales a Dios y a su Hijo, y los rebeldes encabezados por Satán. Por cierto, camaleón: sólo en El paraíso perdido de Milton, o en una de las notas de una edición de bolsillo, me enteré de que Satán quiere decir Archienemigo en hebreo); Eisenstein perfiló un posible guión sobre esos versos.

~El primer intento acabado de hacer una película sobre El Paraíso perdido fue un cortometraje mudo de Luigi Maggi, Satana, ovvero il drama dell'umanita (1912, ahora perdido). Incluía la guerra en el cielo, la tentación de Adán y Eva y la construcción de la torre de Babel.

~Una historia triste es la de John Collier, quien a finales de los 1960 ofreció su guión de El paraíso perdido a muchos directores, incluyendo a Ingmar Bergman y Federico Fellini. Tuvo que publicarlo como libro en 1973 con el subtítulo Guión para el cine mental. Eva era su heroína, había simpatías por el Satán revolucionario y brillaban por su ausencia las refriegas celestiales. John Upidke atacó el libro en el New Yorker y ahí quedó todo. Nunca veríamos filmado el Pandemonium (el Palacio de Satán con sus huestes) de Collier, "como el Pentágono, sólo que más grandote y doradote", dijo Updike.

~La, al parecer misteriosa imposibilidad de llevar al cine el clásico de Milton como que llegaba a su fin en 2012. Una producción hollywoodense de El paraíso perdido comenzaría el rodaje en enero de ese año, con un presupuesto de más de 120 millones de dólares. El actor nominado al Óscar Bradley Cooper (según la revista People "el más sexy entre los hombres vivos") haría el papel de Satán. Dos semanas antes de que empezara la producción, la compañía Legendary Pictures retrasó el proyecto, se supone que por falta de dinero, y el 9 de febrero de 2012 suspendió la película indefinidamente.

—Algunas conclusiones. Quien quiera filmar El paraíso perdido de John Milton cuenta con imágenes grandiosas o por lo menos tiene ganada ya la última: Adán y Eva tomados de la mano salen del Edén con inciertos y lentos pasos en un solitario camino. El problema es cómo filmar digamos la "oscuridad visible" (I, verso 63) del infierno. Por más efectos especiales que me dieran, no me la darían. O el mayor de los problemas: pienso que el Satán de Milton finalmente es verbal. Puede hablar sobre el abismo al que ha caído y decir que su abismo interior es más profundo. ¿Cómo filmas eso? Si haces que Satán "lo reflexione" ya estamos en la voz en off o en el actor hablándose en voz alta mientras le frunce el ceño a la cámara. O un par de versos antes. ¿Quién no se ha sentido alguna vez como el Satán de Milton: "Por donde vuelo, es infierno; yo mismo soy infierno"? De nuevo, ¿cómo filmas esto? Quítale las palabras, camaleón, y verás por qué El paraíso perdido de Milton, si nunca filmado, quizá nunca filmable.