El camaleón peripatético

Goethe es de los nuestros

En ocasión de la reimpresión de los Breviarios del FCE, oportunamente son recordadas las raíces camaleónicas del escritor alemán en páginas escritas por Alfonso Reyes.

Como se anuncian (MILENIO 5/5/14) reimpresiones de los Breviarios del FCE —dice el camaleón peripatético en el cuarto donde escribo—, hago constar: mi predilecto es el 100, Trayectoria de Goethe (1954) de Alfonso Reyes.

—Lo entiendo. Tenemos la 2ª edición (1964). Todavía conserva aunque deterioradas las guardas de papel sobre las tapas duras, cafés, de aquellos Breviarios. Son ya como objetos melancólicos. Y fíjate: lo compré, puesto que inscribí la fecha de su obtención, en 1976. El tiro, 10 mil ejemplares; en más de diez años no se había agotado. Un lujo para mí que esperara a que mis manos de joven lo…

—Nah. No es mi predilecto por eso sino por algo que vendrá. Aclaro que todo empezó cuando nos dimos a buscar una cita de Goethe entre los libros que tienes de él.

—Así es. En The Best American Poetry 2012 me encontré el poema “Hate mail” de Carol Muske-Duskes. En una nota la autora decía haberlo escrito porque empezó a recibir “mails de odio” por sus opiniones respecto a ciertos asuntos. “Si alguna vez has recibido un hate mail sabrás que causa bastante miedo, sobre todo si el desconocido que lo envía conoce ‘hechos’ de tu vida y tiene al parecer alguna familiaridad con tu vida día-a-día y con tus parientes y amigos. Los emails que recibí eran amenazantes pero en su mayoría resultaban meras vociferaciones de una persona rara, no-muy-inteligente, y muy rabiosa a la que yo no le caía nada bien”. La autora decidió tomarlo a la divertida y escribir un poema “Hate mail” contra sí misma ya que, menciona después, “Goethe dijo: ‘Un poeta debe saber cómo odiar’”. Me sonó sabido pero, ¿dónde rayos había dicho eso Goethe?

—Buscaste primero en las máximas y, claro, en las Conversaciones con Goethe de Eckermann. Encontraste varias referencias al odio, pero nada de la frase exacta de Goethe.

—Aun así, mira qué encontré. Cuando se publicó el Borges (2006) de Adolfo Bioy Casares, muchos dimos por hecho que Bioy lo había ideado partir de la Vida de Johnson de James Boswell. Y en parte, sí. No obstante, si recordamos, Bioy hace sin variar sus entradas al diario/borgesario con la frase “Come en casa Borges”. Resulta que Eckermann hace lo mismo pero a la inversa; luego de apuntar (Domingo, 19 octubre 1823): “Este mediodía comí por primera vez en casa de Goethe”, todo lo demás será “Comida en casa de Goethe”, “Hoy he comido con Goethe”, “Después de la comida, Goethe…”

—Fuiste entonces a buscar en los poemas de Goethe de las Obras completas traducidas por Rafael Cansinos Asséns. Y nada.

—Es que sí venía en un poema, pero di con él del siguiente modo. Leí un texto sobre no sé cuál conmemoración de la novelista George Eliot; recordé que entre otras cosas, Marian Evans (“George Eliot” fue el seudónimo que de modo inolvidable escogió para evitarse problemas “de género” con los editores) era fan de Goethe. La frase se incluía en una de sus novelas, Middlemarch, creí que citada por uno de los personajes. Y no: la dice el mismo narrador o narradora (“‘The poet must know how to hate’, says Goethe”, tal y como la cita Muske-Duskes para “Hate mail” sin mencionar su fuente).

—Y en la inmejorable edición que tienes de Middlemarch (Penguin, 1994), una nota remite al poema de Goethe “Elementos” como origen de la cita. Volviste a buscarlo en la versión de Cansinos Asséns (quien, al decir de Borges, Borges de nuevo, “ha declarado que puede saludar las estrellas en diecinueve idiomas clásicos y modernos”) y no lo encontraste en principio por la sencilla razón de que Cansinos, para lograr una versión rimada, puso “furor” en vez de odio. Ahora: Goethe no dice exactamente eso sino que el “odio” es indispensable en los poemas luego del amor, los brindis amistosos, los hechos heroicos. En realidad George Eliot creó su propia frase, y otro sentido, a partir de Goethe.

—Pues abur y vuelves al peripato, pero antes: ¿por qué el Breviario Trayectoria de Goethe es tu predilecto?

—Y cómo no, si Reyes dedica pasajes a bordar sobre esta frase de Goethe en una carta: “Tengo mucho de camaleón”. Don Alfonso rastrea en la obra goethiana tal naturaleza o proyecto. Qué mayor prueba quieres, ahí donde el poeta se describe: “Ya irritable como criatura en la dentición, ya tímido como mercader entre acreedores, ya mudo como un hipocondriaco, ya intachable como un menonita, o sumiso como un cordero, o alegre como un enamorado”. Y un camaleónico etcétera en su obra. Goethe es de los nuestros.