El camaleón peripatético

Futarot y Mex-I Ching

A través del Método Celta y del libro de las mutaciones podemos conocer lo que depara a la selección mexicana en la Copa Mundial de Futbol 2014, especialmente si llegaremos al quinto partido.

Va un ejercicio —le propongo al camaleón peripatético en el cuarto donde escribo—. Compartiremos con el lector aquello que el tarot y el I Ching nos han revelado sobre el desempeño de México en Brasil 14.

—Para el tarot usaste el Método Celta y el de respuesta rápida. Tu apoyo fue el libro de Eden Gray Masteringthe Tarot (Signet Books, 1973).

—Sí, camaleón. El Método Celta me gusta porque es como hacer un poema o un relato usando símbolos. Para la consulta se despliegan diez cartas que hablan por: 1) La atmósfera general que rodea a la pregunta. 2) Las fuerzas contrarias. 3) La base del asunto, algo que ya es parte de la experiencia del consultante. 4) Una influencia o una experiencia que acaba de pasar o va de salida. 5) Algo que puede ocurrir en el futuro. 6) Cosas que ocurrirán en el futuro. 7) Muestra los miedos que el consultante tiene respecto a su pregunta. 8) La opinión y la influencia de la familia o los amigos. 9) Las esperanzas e ideales del consultante. 10) El resultado final.

—Pues estamos fritos. La primera carta fue El Emperador y salió invertida: significa liderazgo de cabeza; pérdida de autocontrol, carácter débil, inmadurez emocional.

—Pero la siguiente se le opone. Fue La Sacerdotisa: las influencias secretas; el futuro no revelado; el misterio de las cosas ocultas en las profundidades de la conciencia. O sobre todo: el alumbramiento espiritual, la iluminación interna.

—Siguió El Colgado, en carta invertida. Mala tarde: quiere decir lo contrario de crecimiento espiritual o, sobre todo, en el contexto del equipo mexicano, indica esfuerzo perdido.

—Pero la siguiente es el Tres de Bastos: cooperación en lo que se emprende; florecimiento. Una buena asociación trae el éxito.

—Pero de nuevo, la siguiente es el Cuatro de Copas: tiempo de revaluar e insatisfacción con lo logrado, aunque dice que la bondad y el entendimiento vendrán de otros.

—La siguiente carta es El Ermitaño: decisiones sabias llevarán al consultante a lograr sus metas que como sabemos, en inglés son “goals”, camaleón.

—Uf. La siguiente carta es el Rey de Bastos, invertida. Mal rayo. Se refiere a alguien necio, estrecho en sus juicios, capaz que “hasta se mete en una pelea”. Aunque, claro, está en los “miedos del consultante”. Como si el equipo o todos preguntáramos: ¿Se va a calmar El Piojo Herrera? ¿Conservará Rafa Márquez la cabeza?

—Pero qué te cuento: siguió la Reina de Copas, lástima que invertida. No se puede confiar en una Reina de cabeza. Sugiere una felicidad que se amarga.

—La siguiente es el Nueve de Bastos (cuántos bastos, en efecto, salieron en la consulta): hay una victoria eventual, pero se requiere estar listos para lo que sigue. Hay buena salud y fuerza de reserva, pero también una tendencia a la obstinación. Sobre todo y literalmente: “Hay que seguir en la pelea”. Como si ya oyera a El Piojo diciendo: “Aún no hemos ganado nada”. ¿Y el resultado?

—Una buena, camaleón: el Seis de Oros. “Prosperidad compartida con otros. El consultante recibirá lo que bien se ha ganado”. O como quieras verlo: un seis de panzazo, un seis perreado. Un seis, al cabo, de oro.

—Pero ya, al punto: ¿quinto partido sí o no? ¿Qué dijo la consulta rápida de tres cartas?

—Salió una carta invertida y dos derechas: un sí restringido, perreado de nuevo, pero un sí, camaleón.

—Para el I Ching usaste el que editó y vertió al español el poeta peruano Mirko Lauer (Barral Editores, 1971; 7ª. edición, 1975), y el clásico de Richard Wilhelm: I Ching. El libro de las mutaciones (sí, cuya edición en español abre con el poema de Borges; Editorial Hermes, 1983). Aquí también estuvo perreado el asunto.

—Desde el primer lance de monedas el oráculo hizo ver que se requerían dos hexagramas, por la tensión en juego. El primer hexagrama fue Khwan, “El Infortunio (La Opresión)” [en Lauer; en Wilhelm, “La Desazón”), que dice sin embargo: “Khwan puede llegar a indicar progreso y éxito. Para el verdadero hombre superior, firme y correcto, habrá buena fortuna. No caerá en el error. Si pronuncia discursos, nada podrá hacer buenas a sus palabras”. Y el hexagrama complementario es Tui, “El Júbilo (El Lago)” [en Wilhelm, “Lo Sereno, El Lago”]. Leemos: “Tui indica progreso y éxito. Pero será conveniente mantenerse firme y correcto”.

—Todo bien pero me inquieta la quinta línea de Tui: “Esta línea muestra al sujeto confiando en uno que lo heriría”. ¿No estará refiriéndose a El Maza Rodríguez?