El camaleón peripatético

Estafa y fraude: un confeti

“Los niños, en su mayoría, empiezan a formar oraciones completas entre los dos y los tres años, y alrededor de esos años empiezan a mentir, generalmente para evitar el castigo anticipado”

A partir del número de Lapham’s Quarterly (primavera, 2015) titulado “Estafa y fraude” —me dice el camaleón peripatético en el cuarto donde escribo— armé un confeti. Va sin más.

• “Todos los hombres nacen diciendo la verdad, y mueren mentirosos”. Marqués de Vauvenargues, 1746.

De la Galería de Bribones. Nombre: Teuta. Profesión: Reina de Iliria. Estafa: Piratería. Cómo la hacía: A la muerte de su esposo, Teuta fondeó y alentó a los piratas ilirios para que operaran por todo el Mediterráneo, atacando los asentamientos romanos. Años en el negocio: 231-228 a. C. En qué acabó: Teuta mandó ejecutar  a un embajador romano que investigaba el papel de la reina en la piratería; Roma le declaró la guerra a Iliria y Teuta eventualmente tuvo que rendirse, entregando la mayor parte de su territorio.

• “Nada de lo que él hacía era ilegal —pero en cuanto él obraba, convenía tener una ley al respecto, si me entienden”. Agatha Christie, 1949.

• “Ya no hay partidos parlamentarios en Alemania. ¿Cómo podríamos haberlos vencido de no llevar a cabo durante años una campaña educativa para persuadir al pueblo de las debilidades de esos partidos; de sus daños y desventajas? Su eliminación final fue sólo a resultas de lo que el pueblo ya se había dado cuenta. Nuestra propaganda debilitó a estos partidos. Basado en esto, se les pudo eliminar mediante un acto legal… La positiva disciplina nacional de la prensa alemana jamás habría sido posible sin la entera eliminación de la influencia de la prensa liberal judía. Eso ocurrió sólo por el largo trabajo durante años de nuestra propaganda. Hoy, en Alemania, el particularismo es una cosa del pasado. No es casualidad el hecho de que fue eliminado por una idea central y poderosa del Reich; más bien dependió de bases psicológicas consolidadas por nuestra propaganda”. Joseph Goebbels, Núremberg, 1934.

• En Italia, Il Vagabondo, una taxonomía de mendigos escrita en 1621 por un fraile italiano, alcanzó catorce ediciones. Contenía 38 especies de mendigos, muchos de ellos expertos en simulación: alacrimanti (llorones), ascioni (retardados), accaponi (con heridas), o accattosi (locos por haber sufrido encierro en prisiones turcas).

Un engaño literario. San Dionisio el Aeropagita, un ateniense convertido al cristianismo por San Pablo, escribió obras neoplatónicas como Los nombres de Dios, muy leído por los escolásticos medievales. Extracto de la obra: “En las Escrituras la Divinidad nos ha enseñado con benevolencia que el entendimiento y la contemplación directa de ella misma es inaccesible a los seres, ya que en verdad sobrepasa al ser”. La verdad: Lorenzo Valla cuestionó la identidad del autor en 1547; Martín Lutero lo consideró “muy pernicioso; platoniza más que cristianiza”. Pseudo Dionisio en realidad fue un sirio que escribió alrededor del año 525.

• Lirey, Francia, 1354. Falsificador: Geoffroi de Charny. Producto: El Sudario de Turín. El cuento: Charny es, que se sepa, el primer poseedor de una tela mortuoria que supuestamente conservaba rasgos de la cara y la corona de espinas de Jesucristo; a la muerte de Charny, sus herederos la exhibieron cobrando por verla; aún en 1978, una exhibición de la tela atrajo a más de 3.3 millones de personas en 43 días. El sudario fue desacreditado en 1988 por fechamiento de carbono; determinó que la tela probablemente fue creada a partir de 1260.

• Alrededor del año 200 el médico Galeno, en un tratado sobre enfermedades fingidas, describió a un esclavo que artificialmente se hinchaba la rodilla aplicándose una solución inflamatoria de thapsia (zumillo) para evitar ir de viaje con su amo.

• De falsas atribuciones. “Una elección no es más que la subasta adelantada de bienes robados”. Se le atribuye a Ambrose Bierce; su fuente verdadera es H. L. Mencken.

• Producto milagro, antes de 1906. Crema para quitar la obesidad. Promesa: “Opera maravillosas transformaciones —reduce la carne superflua dondequiera que se aplique, y restablece una figura normal en 30 tratamientos”. Ingredientes: Agua, jabón de manos, carbonato de potasio, glándula tiroidea de oveja, tintura de yodo y perfume.

• Los niños, en su mayoría, empiezan a formar oraciones completas entre los dos y los tres años, y alrededor de esos años empiezan a mentir, generalmente para evitar el castigo anticipado. A los tres años los niños empiezan a decir mentiras blancas para no herir los sentimientos de otros.