Opinión

La vida es una tómbola

De veras que los militantes del Partido de Movimiento Regeneración Nacional, Morena les gusta que les tomen el pelo, a ver si no, mis estimados lectores.

 El Mesías tropical decretó que las candidaturas a diputado plurinominal serían sorteadas a la vista de todos en el Auditorio Plan Sexenal, pero lo que no les dijo es que se reservaban cien candidaturas para el uso exclusivo del tlatoani (del Nahuatl- Máximo Gobernante).

Es un acto irresponsable que contribuye a la banalización de la política y a la despolitización de la ciudadanía, le reprochó su fiel admirador Gerardo Fernández Noroña.

Entendiendo el término banal como aquel adjetivo que designa a cierto tipo de actitud, o a fenómenos o situaciones consideradas normalmente como poco importantes, superficiales y poco comprometidas.

López Obrador nunca aceptaría que su nombre entrara a una tómbola junto con el nombre de Manuel Bartlet Díaz, Dante Delgado o Alberto Anaya, PT, MC, o PRD, para que quien saliera sorteado fuese el candidato a la Presidencia de la República, la política no es un juego, el país no está para decidir su destino en un sorteo.

¿Por qué en la uninominales no hubo elección si no “dedazo”? ¿Por qué sí y por qué no, en ciertos casos y en otros no? Pues también debían de haber ido a la tómbola, porque eran muchos los que tenían meritos necesarios para ser candidatos.

Una vez ganada la lotería y repartidas las candidaturas, aun así serán censurados por Andrés Manuel, que va a revisar candidato por candidato bajo los siguientes criterios, 1: que no tenga nexos con el gobierno; 2: que no forme parte del “cártel de los gobernadores” y 3: que no tenga vinculación con el crimen.

Además les advirtió que solamente les tocarán 20 mil pesos para campañas a cada uno, lo que dijo, les alcanza para 50 mil volantes, un par de tenis (como los de su hijo de Andrés Manuel marca Louis Vuitton de trece mil pesos) y un sombrero de palma para promocionar el voto casa por casa, “y el resto me lo quedo”, al fin y al cabo ya se sacó la lotería en la tómbola política del país. ¿Cuál honestidad valiente?

Y para rematar el único que puede traicionar a los que lo ungieron es él mismo, quien dice expulsará del partido a aquel que traicione a Morena y vote a favor de las propuestas que haga la “mafia en el poder”. Como se puede apreciar, ya casi está “Maduro” el partido de Morena.