Opinión

La tradición del Domingo de Ramos


El Domingo de Ramos, conocido al principio como Pasha (el Paso del Señor), se originó en la Iglesia de Jerusalén alrededor del final del siglo III o comienzo del siglo IV. Las ceremonias consistían en oraciones, himnos, y sermones a medida que la gente recorría los numerosos lugares santos dentro de la ciudad.

En el último lugar, el lugar de la ascensión de Jesús al cielo, el clero leía el relato bíblico de la Entrada Triunfal de Jesús a Jerusalén. Para el siglo V, la celebración se había extendido hasta Constantinopla.

No fue sino hasta los siglos VI y VII que fue añadida la bendición ritual de las palmas. Una procesión en la mañana reemplazó a la nocturna, y para el siglo VIII la Iglesia Occidental celebraba "Dominica in Palmis" o "Domingo de Ramos."

El Domingo de Ramos también es conocido como Domingo de la Pasión en reconocimiento al comienzo de la Semana Santa o Semana Mayor, y a la agonizante trayectoria final de Jesús hacia Su crucifixión.

Cayendo en el sexto domingo de la Cuaresma y el domingo antes de la Pascua, el Domingo de Ramos es celebrado en todas las principales iglesias cristianas: católica romana, protestante, y ortodoxa. En muchas iglesias ortodoxas, el Domingo de Ramos es conocido como La Entrada a Jerusalén. En algunos países, las tumbas de los seres queridos son decoradas con palmas. Debido a que las palmeras no son originarias de los climas fríos, a menudo son utilizadas ramas del arbusto sauce cabruno, del árbol de sauce, y de tejo.

Como es de suponerse esta costumbre llegó a México desde España, con los frailes evangelizadores. En los tiempos de la Colonia, los artesanos comenzaron a tejer figuras con fibras vegetales, del modo que se hacía en Alicante, España, en aquella región inicialmente emplearon laurel y romero para representar la alabanza, posteriormente en el siglo XV sustituyeron estas plantas por palmas.

En la actualidad en México se acostumbra adornar las capillas exteriores de las iglesias y los fieles acuden a bendecir sus palmas para colocarlas en la entrada de sus hogares o en sus altares domésticos.

Esta ceremonia ha dado lugar a una tradición artesanal que se extiende por todo el país, donde el ingenio mexicano le ha dado al tejido de las palmas las formas más diversas como cruces, cálices, palomas, cristos, etc.

Es espera que este domingo de ramos a todos nosotros los que de algún modo profesamos el amor al prójimo sirva para que la gran familia poblana exprese su amor a sus semejantes a fin de tener las mejores vacaciones en comunión familiar.