Opinión

El terrorismo, la delgada línea hacia la guerra mundial

La delgada línea del terrorismo puede llegar a desencadenar una tercera guerra mundial. 

Políticamente hablando, hoy el terrorista es todo aquel contrario al poder y es el poder quien así lo nombra, debemos de recordar que el término terrorismo fue modificado a partir del ataque a las torres gemelas de Nueva York del 2001, vista mundialmente. 

Actualmente podemos definirlos como grupos armados organizados que cometen actos de terror. Se define terrorismo como: Forma violenta de lucha política, mediante la cual se persigue la destrucción del orden establecido o la creación de un clima de terror e inseguridad susceptible de intimidar a los adversarios o a la población civil en general. 

En los últimos años el oriente medio ha sido la causa mayor de conflictos y problemas que han afectado la seguridad mundial, se supone que una gran cantidad de las reservas mundiales de petróleo se encuentran en esa zona y han derivado que muchos de los gobiernos de la zona han alentando, incluso financiando actividades de los distintos grupos terroristas con casos flagrantes como los vistos en últimas fechas en París y en Malí, financiado por ISIS. 

Que a partir de la salida de las tropas americanas de Irak, este se encuentra inmerso en una guerra intestina entre los sunnitas quienes aprovechan la división de los chiítas, a Líbano le falta poco para entrarle al conflicto sirio, Turquía deliberadamente derriba un avión Ruso,  y los rusos a su vez le pegan a chiítas y sunitas según su estado de ánimo. 

Y es así como podemos explicar con los elementos que tenemos que si no se da el apoyo internacional para que el régimen de Bagdad expulse al ejercito de ISIS, y los demás países y emiratos árabes alcancen de algún modo encausar sus movimientos de protesta internos a otras miras, si no es así estaremos en un escenario de guerra civil en gran parte de los países del oriente medio, con brigadas yihadistas con pasaportes europeos y americanos dispuestos a morir en otras naciones de adopción a su guerra, Arabia, Egipto, Pakistan, Yemen, Jordania, Irak; seguramente  romperían la línea delgada de una tercera guerra que sin temor a equivocarme sería nuclear. 

Sin empleo, sin educación, sin distractores, la gran mayoría de los jóvenes musulmanes así como los inmigrantes que van a Europa, encuentran a una gran cantidad de xenófobos, y otros a los capitalistas que quieren dominar al mundo con su cultura antirreligiosa y obsoleta, es por lo que cuando alguien en nombre de la religión enarbola la bandera de la liberación, encuentra miles de adeptos que ven en esa lucha una justificación a su infortunio. 

El problema de la crisis europea de abandono, de apatía, inclusive de suicidios, por falta de oportunidades y de estímulos, permite que el mundo musulman radical ofrezca ese paradigma. Resulta muy interesante que a diferencia de la promesa socialista de un paraíso en esta vida, la promesa del Estado Islámico de un paraíso después de la muerte, con siete señales o recompensas. Una de ellas es la concesión a los varones de 72 mujeres vírgenes “huríes”, las mujeres, en cambio, recibirán en el paraíso un solo hombre “con el que estarán satisfechas”; lo que les permite construir un discurso en el que todo esté preparado para morir por la causa. 

Esta sinrazón de la geopolítica es muy grave, en verdad grave ya que cualquier error o exceso, puede desencadenar la tercera guerra mundial.