Opinión

El resentimiento social poblano

Viendo un noticiero televisivo, por cable, llegué a la conclusión siguiente: Que una gran cantidad de gente que aparentemente por el twitter, facebook, e-mail, etc. en cinco minutos se quejan de todo lo que para bien o para mal,  hace el gobierno actual, y este comunicador tienen solución inmediata para sus problemas, sólo culpando al mal gobierno dándome la sensación de que así nace el resentimiento social. Esto es lo que me inspiró el siguiente artículo. 

En estos días se habla mucho desde los grandes medios de comunicación acerca del tema del resentimiento en el accionar político.  El resentimiento es un fenómeno complejo, basado en la conciencia de la propia incapacidad y flaqueza, principalmente cuando esa incapacidad no permite llevar a cabo la venganza apetecida. 

El resentimiento social, se da en una sociedad en la que hay injusticia y desigualdad por un golpeteo sistemático al estado, y a los representantes de los poderes públicos.  

Se da más cuando en tiempo de elecciones los espacios publicitarios en radio y televisión los partidos se acusan mutuamente de corruptos, mentirosos, fraudulentos, y hasta deshumanizados, lo cual el resentido social lo toma como suyos y entra en una etapa de victimización y la expresa en la sociedad con actitudes anarquistas de rechazo a todo lo que se entienda, su participación, haciéndose notable su disgusto, estigmatizando y condenando todo lo relacionado con su presente emocional.  

Cesar Cuello, nos dice, que el resentimiento social suele expresar el rechazo hacia grupos y personas y nos da el siguiente ejemplo: 

Si el individuo entiende que su pobreza es debida a que los ricos no permiten movilidad social a su ascenso, ni que tenga una vida más digna, en vez de superarse se resiste a hacerlo. Las personas resentidas se identifican por su falta de estimulo ante  la vida.

Vemos, pues, que lo determinante en el surgimiento del resentimiento así como su solución o superación no radica tanto en la ofensa sino en la respuesta personal a la misma.

Igualmente evitemos las descalificaciones y burlas al contrario, ya que esta práctica, solo logra aumentar el resentimiento ya expuesto. Este azote se está dando de una manera exagerada, inclusive por las redes sociales, alimentando este sentimiento de desprecio y rechazo hacia el contrario.

Por último, no me resta más que pedirle a usted estimado lector, que use su sentido común y la reflexión ante este aporte a nuestra sociedad, ya que si usted cambia aunque sea un uno por ciento con este planteamiento, en algo hemos contribuido para el rescate de nuestra sociedad hacia caminos de unión, fraternidad y bienestar social.