Opinión

Un renovado año 2015 sin rencores

La tragedia mayor de esta vida no es morir, si no vivir sin un propósito y uno de los propósitos más deseados es olvidar lo que queda atrás y perseguir con empeño el camino que nos lleve a la unidad como país. Este es un buen deseo, es por lo que tendrá que ser el gobierno de Peña Nieto muy claro y preciso en el rumbo que fije en este próximo año en las políticas públicas que beneficien a las grandes mayorías de este país. Este es el deseo de todos, que a partir del primer día del año, nuestra vida empiece a cambiar, es lo que todos anhelamos, pero también sabemos que será difícil pero no imposible con el concurso de todos.

El año nuevo evoca un deseo de cambio, de mejoría, de conocimiento, y de alcanzar lo deseado. Siempre esperamos que el año nuevo sea mejor que el año que termina.

Decimos que el año nuevo sea mejor que el que termina ¿pero de qué depende que sea mejor?, la verdad es que depende de una variada cantidad de circunstancias. Después de todo dependerá del factor oportuno de las cosas, pero también depende de nosotros mismos, y en este año mucho dependerá del gobierno federal para que lo más rápido posible implemente las reformas estructurales que nos darán como resultado el salir de la endémica crisis actual.

Hay muchas cosas que nosotros no controlamos, obviamente, pero me parece que eso de vida nueva y un año mejor tiene que ver con que nosotros seamos cada vez mejores, dentro de nuestra realidad cotidiana.

Tratemos de retomar lo mejor de nuestra vida para dar también lo mejor de nosotros mismos al año que inicia, por eso se torna necesario siempre tener la sonrisa amable y la mano franca extendida.

De esta forma el año que comienza te dará esperanza para no desfallecer, fidelidad para amar cada vez más y hacerte amar por los demás, para ser grandes en lo nuestro sin perder la humildad, siempre tratar de acertar en lo que más conviene y no rendirse ante la adversidad, siempre tener los sentidos y en especial el corazón alerta para estar siempre dispuesto a hacer lo que más convenga.

Los invito mis queridos lectores a que a partir de este nuevo año que comienza empecemos a recrear un mundo mejor, atentos a las nuevas reformas todas ellas enfiladas a crear un México mejor, un estado sin violencia, sin armas, sin carencias, con trabajo, con amor, con dignidad, con más y mejores maestros, con más escuelas y hospitales, la cultura nos hará menos pobres, unámonos todos jóvenes y viejos, hombres y mujeres, y así todos juntos construyamos un estado fuerte y vigoroso en donde recreemos nuestra felicidad. Feliz y prospero año 2015.