Opinión

Diez preguntas, diez respuestas


En días pasados, el multipremiado director de la película Gravity (Gravedad), Alfonso Cuarón Orozco, envió 10 preguntas concretas al presidente de México, sobre la reforma energética.

Los cuestionamientos del ganador del Oscar responden también al mayor interés de la gente hacia los asuntos políticos de la nación, con esta lluvia de reformas y pese a que vivimos tiempos modernos en que la información fluye a raudales, aún así la desinformación continua presente.

Cuando se trata de responder varias preguntas, el presidente Peña Nieto en su contestación eligió un camino difícil, el camino de tratar de convencer al prójimo y que a costa de trabajos colectivos, condujo a resultados positivos, es decir, a algo verídico y duradero.

Estas respuestas se dieron en tiempo y forma desde su origen, y las avalan estudios que se complementan con hechos que pueden ser nuevos o llamativos pero de vital importancia.

En sus respuestas el presidente Peña está convencido que las condiciones, las modalidades, los detalles más mínimos fueron cubiertos y sobre todo, al conducirse por los hechos, la respuesta será quizás mucho más fructífera de lo que habría podido esperar Cuarón al verter la semilla de la duda.

Cuarón entusiasta y laborioso dirá que quiere descubrir una verdad nueva y la respuesta esperemos dé solución a las dudas y problemáticas que consideró importantes.

La respuesta es y será la solución de un problema que no es sencillo, sino todo lo contrario, se pone en juego, ni nada más ni nada menos que el futuro económico del país.

La respuesta me parece una solución por el camino corto de un asunto de largo aliento que de ningún modo se extravía en consideraciones estériles o huecas.

Que la respuesta fue presentada en tiempo y forma, y el interés reside en lo imprevisto que de ella pueda derivarse y sobre todo, en los horizontes amplios que con las mismas puedan abrirse.

Sin duda que el porvenir de México está por florecer como una nación libre y pujante en donde encontrará el rumbo y dará respuestas a aquellos que en medio de la tempestad critican sin sentido y sin fundamento todo tipo de iniciativa que pretende dar coherencia al estado y porque hemos conquistado el derecho de decirlo, porque Cuarón y todos nosotros tenemos el derecho de preguntar y de que se nos dé inmediata respuesta, toda vez que somos actores y productores con nuestro trabajo de esta noble nación.

Creo en el país porque creo que el trabajo es la mejor herramienta porque lleva en sí la única fórmula sólida de la política del mañana. Ella fue quien abrió la revolución y ella será quien la cierre.