Opinión

2015, una oportunidad para la izquierda

En esta elección federal venidera debemos de unirnos todas las fuerzas de la izquierda y unidos deberemos de enfrentar el sopor y la maledicencia de la que somos objeto por habernos equivocado en presentar candidatos antropófagos que matan por matar. 

La unidad de la izquierda será la consecuencia de la verdad, la integración de la persona, por lo mismo, el orden en el interior del orden mismo, orden que es la posesión de la humanidad y el orden en la sociedad, dando como resultado el orden entre las personas y el medio ambiente. 

Que no se diga que la unidad es un mito, demostremos que las variaciones y divisiones son producto del libre examen de las ideas y que nuestras contradicciones internas son la prueba de nuestro carácter libertario.

Para empezar es necesario saber cómo se elegirá a los candidatos de izquierda e iniciar un intenso trabajo de selección, información y educación política. 

Los liderazgos deben ser renovados o actualizados el programa debe ser adecuado a los nuevos tiempos. 

Una intensa labor de ética política es indispensable para superar el oportunismo, el caudillismo y la corrupción. 

Se requiere transparencia en la conducción, así como en la selección de candidatos, esto no es fácil pero es la única opción posible. 

Construir una red que respete las identidades de personas o de grupos porque es difícil que los grupos se disuelvan a la vez que intensifique la comunicación y el fortalecimiento de redes organizativas flexibles, que hagan posible una presencia de conjunto ante el elector. 

Todo esto implica una tarea de todos, buscando necesariamente unidad en el corto plazo. Limando las asperezas con líderes de otros grupos de izquierda para optar por caminos que sólo dignifiquen el programa fundamental del partido y los cambios estructurales que el país necesita. Ya que a todas luces necesitamos una revisión profunda del quehacer nacional. Opino que no hay que abrir espacios a candidaturas extrañas con posibilidades de triunfo, dada las experiencias de la elección anterior. Falta en el partido el elemento creador de la unidad, esto es un partido que piense en todos con apego a la realidad y con conocimiento de lo que es el militante, de lo que es y lo que quiere, para crear una unidad en la sensibilidad, en el sentimiento, en el temperamento de la política y así desterrar la simulación, la anarquía el capricho, las envidias, la incompetencia y el despotismo. 

Feliz Navidad desde lo más profundo de mi corazón, estimados lectores.