Opinión

El ocaso de un líder

Considero que Manlio Favio Beltrones hizo bien en presentar su renuncia ante el pleno de su partido, es un acto de humildad por medio del cual denota que no alcanzó los objetivos trazados para los que fue nombrado, desde mi punto de vista no es estrepitosa la caída del PRI en las elecciones próximas pasadas, ya que si bien es cierto que perdieron algunas gubernaturas, estas fueron por muy poca votación, en el caso del PRD el también renunciante  Agustín Basave está arrepentido de no haber hecho la alianza con el PAN en el estado de Puebla, bajando la votación en 5 puntos, que serán desde mi punto de vista muy difícil de reconquistar con la actual dirección, que en la elección pasada se les fue en puro barrer. 

Disciplinas como la historia, la psicología, la sociología y la ciencia política nos han enseñado a descubrir que detrás de las acciones de los grandes líderes se encuentran causas ocultas e indeterminadas, que reflejan que detrás de la acción de grandes hombres y mujeres está el trabajo del pueblo y que por tanto, los cambios sociales no son resultado de la acción de un individuo, por lo que puede cuestionarse el mito del líder que cambia el derrotero electoral.

Pero cuando dejamos las ciencias y vemos la realidad se observa que el mito sigue funcionando, ya que las multitudes que luchan por conquistar el poder, una vez que lo logran, entregan el poder a manos de una minoría, y éstos lo depositan bajo la conducción de un hombre que al final termina por desconocer a todos los demás, inclusive a los que dice representar, a aquellos que le dieron el poder.

Las masas en estos tiempos se siguen concentrando en torno a la figura de un líder, que al final los abandona, por lo que se puede decir que las masas rigen pero no gobiernan. Persiste entonces la idea generalizada de que el cambio social depende de individuos que posean cualidades de liderazgo únicas y difíciles de encontrar, capaces de influir sobre las multitudes para dirigirlas hacia cambios específicos.

En la psicología social entre otros fenómenos se estudia el fenómeno del comportamiento colectivo y esto nos ayuda a entender la relación que existe entre el líder y las masas que no es otra cosa que la búsqueda y conquista del poder social. 

Partiendo de la definición de liderazgo, la Psicología define al mismo como la capacidad de una persona para influir sobre otras personas para la realización de un conjunto de tareas que les permite alcanzar objetivos comunes. 

Visto lo anterior y al analizar la relación que existe entre un líder social y el grupo de seguidores, lo primero que resulta es que el vínculo que los une es básicamente la búsqueda del poder. Ya sea el poder de conducir una nación, un partido político, o cualquier organización. 

En palabras simples, dejando a un lado la lucha por el poder de dirigir un país, podemos ver que lo mismo sucede en los partidos políticos, en las iglesias, en los sindicatos, en el futbol, en las instituciones colectivas que en México y buena parte del mundo, atraviesan un conflicto de credibilidad, originada esencialmente por una crisis de liderazgo que nos conduce directamente al hartazgo.