Opinión

El ocaso de la CNTE

Decía Jiddu Krishnamurti: “El maestro que es sincero protegerá a los discípulos y les ayudará por todos los medios posibles a crecer hacia la verdadera clase de libertad; pero le será imposible esto si él mismo está aferrado a una ideología, si es en este caso dogmático o egoísta”. En el noble arte de forjar académicamente a nuevas generaciones, la figura del maestro funge como guía, tiene la importante misión de crear bases sólidas para sus alumnos, pero en el caso de Oaxaca que nos ocupa esto no sucede así.

En México el concepto de sindicato magisterial se ha deformado al extremo de monopolizar la educación pública en algunos estados de la república. Fundado en 1943, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación agrupa a más de un millón de trabajadores de la educación docentes y no docentes de México. Este monstruo sindical, el más grande de América Latina, operaba en la impunidad y la opacidad ocultando cifras precisas de su membresía, sus finanzas, el contenido de convenios y otros documentos relevantes.

El estado de corrupción de este sindicato llegó a su máximo cuando desde la década de los noventa asumió el liderazgo la pérfida Elba Esther Gordillo Morales.

La situación no mejoró con Elba Esther, quien fue nombrada presidenta vitalicia e incluso formó su propio Partido Político el conocido como Nueva Alianza, que es dirigido por su hija. Fue encarcelada esta líder magisterial en el 2013 por los delitos de defraudación fiscal, operaciones con recursos de procedencia ilícita y delincuencia organizada, este fue un paso importante para que en diciembre del 2012 fuera presentada la Reforma Educativa y esta pudiera concretarse.

Paralelo al SNTE nace la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), que es una organización sindical mexicana creada en 1979 como alternativa al SNTE, y al paso de los años realmente se convierte en un “Frankenstein” para los líderes sindicales y los gobiernos en turno, en especial en Oaxaca, Guerrero, Chiapas y Michoacán, con métodos de lucha realmente agresivos a sus propios agremiados, así como para los prestadores de servicios y el pueblo en general, ya que no atienden al escolar, si no se dedican a marchas y mítines en el Distrito Federal, siendo un talón de Aquiles para Gabino Cué y para el gobierno Federal, siendo imposible instrumentar la Reforma Educativa.

Así en pasados días el gobernador de Oaxaca anunció la desaparición del Instituto Estatal de Educación Pública (Ieepo) devolviéndole al estado la rectoría de la educación y la fuente de financiamiento de la CNTE.

La CNTE fue constituida por los privilegiados de la fortuna convirtiéndose en capataces y explotadores de sus semejantes, han medrado de la complicidad y el encubrimiento de gobiernos anteriores, han sido usufructuarios de una gran fortuna del erario nacional, se han convertido en empresarios de la corrupción sin importarles que los niños de Oaxaca y de otras latitudes tienen sed y hambre de conocimientos, que quieren aprender a leer y a escribir, mientras la CNTE los mantiene postrados y en el olvido, pero por fin esto ha comenzado a cambiar al ponerles un hasta aquí el gobierno de Peña Nieto y de Gabino Cué.