Opinión

La necropolítica

A propósito del homicidio de un menor en Chihuahua derivado de un juego infantil en el cuál emularon adolescentes a grupos delincuenciales, escenificando un acto que para ellos casi fue natural y para nosotros es un acto de barbarie que nos ha puesto a reflexionar sobre la necropolítica. 

Pero primero hay que ver un poco lo que es su término contrario, la Biopolítica, que alude a la relación entre la política y la vida. El concepto cobró notoriedad a partir de su desarrollo en la obra de Michel Foucault, luego entonces la necropolítica es lo contrario. 

La necropolítica es una lógica perversa que impone la violencia el olor y la muerte como instrumento de dominación política, la tortura el exterminio y el despojo de la dignidad humana son métodos de control de grupos, colectivos  y minorías sociales, políticas o étnicas, en este contexto la exhibición de la violencia y muerte se convierten en un campo de disputa por la dominación teórica de las sociedades. 

Y así vemos cómo los medios masivos de comunicación manejan sucesos y prácticas como el citado homicidio del niño, el pozolero, los decapitados, los entambados, ”el ponchis” niño sicario, los magnifican y resulta ya una realidad cotidiana tanto por parte del estado como de la sociedad, donde muestran un México bárbaro, en un aparente caos que genera diferentes tipos de víctimas y victimarios y así tenemos que bajo este manto del caos mujeres activistas, indígenas jóvenes, periodistas, políticos académicos, candidatos a puestos de elección popular,  y minorías sociales son objeto de violencia y muerte en manos de presuntos narcotraficantes y del crimen organizado, y entre mas sea la crueldad y el barbarismo ejercido sobre el cadáver, más fuerte es el efecto de la necropolítica en México.

En estos tiempos impera una nueva concepción de la soberanía, la de aquellos actores internacionales que deciden quién debe vivir y quién debe morir en un momento dado, atendiendo a criterios estrictamente económicos.  Las nuevas guerras en consecuencia, son actos bélicos que realizan empresas privadas en connivencia con los Estados, que no buscan obtener territorio ni someter a las poblaciones; tan sólo afianzar recursos estratégicos y obtener beneficios inmediatos a cualquier precio.

La necropolítica  ha conseguido transformar a los seres humanos en una mercancía intercambiable o desechable según dicten los mercados. Esta nueva forma de gestión en algunas poblaciones, son más evidentes en el territorio del narcotráfico o del crimen organizado, es un paso atrás al respecto de la ya mencionada  biopolítica enunciada por Foucault.

Esta es una nueva manera de entender la realidad en la que la vida pierde toda su importancia y se convierte en una mera moneda de cambio para que unos poderes oscuros, difusos y sin escrúpulos aterroricen y dominen a la población.