Opinión

¿Y quién llora a los soldados?

Viendo el homenaje, en la ceremonia luctuosa en el Campo Militar No.1, que se les rendían a los soldados caídos por las fuerzas del mal llamadas el cartel Jalisco Nueva Generación, me pregunté  ¿y quién llora a los soldados y a los policías? ¿En donde están todos aquellos que se desgarran las vestiduras gritando a los cuatro vientos vivos se los llevaron, vivos los queremos?

¿En donde están aquellos que por todo protestan? Los articulistas y periodistas de investigación que al mundo le hacen saber la infamia del gobierno. Cuando una persona del pueblo, porque el ejército es pueblo, muere en acción, nadie protesta, nadie les llora, nadie investiga.

Y hay que recordar que estos hombres dejan a su familia, a sus hijos a sus casas, por velar por la seguridad de todo un estado y de todo un país.

¿A estos héroes anónimos quien les llora? ¿Quién acompaña a las viudas y a los huérfanos? Es triste saber que estos muchachos están solos. Que únicamente su pecado fue obedecer órdenes de sus comandantes y superiores.

Así  de esta forma Jalisco Nueva Generación asestó también un golpe mediático, al poner en jaque a las fuerzas armadas del país, con armamento sofisticado y de alto calibre, declarando una guerra innecesaria porque ellos, los malandros están ya derrotados. 

Felipe de la Cruz, vocero de los padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa,  entre los cuales no está su hijo, no se le oye ni se le escucha en relación a que el crimen organizado ha matado a siete soldados en una sola acción.  

Es justo pedirles a mis caros lectores que dediquen un minuto de su tiempo para reflexionar sobre los jóvenes soldados y policías muertos en combate contra el narcotráfico.  

Y por todos estos jóvenes soldados y policías que están en las más alejadas regiones, cuidando para que México recupere la paz y la tranquilidad que los canallas nos han quitado, porque el ejército es una parte del pueblo, organizada en vista de una misión específica que es la defensa de la soberanía y el sostén de la unidad de la nación, su misión es la legítima defensa y la conservación de la patria.  

El presidente Enrique Peña Nieto, a los familiares de las víctimas, les manifestó: “en momentos difíciles como el que hoy viven, de ninguna manera están solos. Cuentan con todo el apoyo institucional, cuentan con el apoyo fraternal de cada miembro de las Fuerzas Armadas y de las corporaciones de seguridad”, y yo le agrego cuentan con la adhesión recíproca de la ciudadanía, la fraternidad y solidaridad de todos nosotros, porque sabemos de su responsabilidad, de salvaguardar la vida de mexicanos. Estamos en deuda con ustedes.