Opinión

La ley es dura, pero es la ley

La justicia en sentido formal es el conjunto de normas codificadas aplicadas por jueces, normas que si son transgredidas, es al Estado a quien le corresponde impartirla, suprimiendo la acción o inacción que generó la afectación del bien común.

Desde que tuve que elegir entre la justicia y la ley, siempre elegí la justicia, en el entendido que la justicia es un conjunto de valores esenciales sobre los cuales debe basarse una sociedad y el Estado, estos valores son; el respeto, la equidad, la igualdad y la libertad. 

La justicia en sentido formal es el conjunto de normas codificadas aplicadas por jueces, normas que si son transgredidas, es al Estado a quien le corresponde impartirla, suprimiendo la acción o inacción que generó la afectación del bien común. 

Es por lo que estamos totalmente molestos y en desacuerdo por la resolución del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF)  en relación al inconformidad del nombramiento de Roxana Luna Porquillo candidata del Partido de la Revolución Democrática (PRD) a gobernadora por la mini gubernatura. 

Los magistrados del TEPJF consideraron inválidos los argumentos presentados por los integrantes del bloque perredista Nueva Izquierda, el actual diputado local Julián Rendón y el ex regidor Arturo Loyola, quienes alegaron que la nominación de Roxana Luna Porquillo era ilegal porque el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRD sólo podía elegir a uno de ellos como abanderado, por haberse registrado en  tiempo y forma. 

Establece el resolutivo del Tribunal: “Lo que ordenó esta Sala Superior al CEN en el juicio 570 fue que realizara la designación del candidato a gobernador tomando en cuenta cualquier ciudadano que considerara idóneo, incluidos los actores ante la urgencia debido a que el partido se quedara sin candidato”. 

En el supuesto sin conceder, como dicen los letrados, cualquier ciudadano que sea considerado idóneo podría ser candidato, fueran o no electos democráticamente. La norma, la ley, los estatutos, las buenas costumbres, y nada apegado a la democracia fueron tomados en cuenta, esta sala superior se pronunció en su determinación sólo para validar a la candidata Roxana Luna. 

Realmente suena infame la determinación cualquiera, sin un ápice de conducta democrática o de cultura jurídica, pudo haber dictado la resolución que lesiona y lesionará para siempre en los anales tesis o jurisprudencia, resoluciones tan sin sentido como la que observamos de la sala superior. 

Pero ni modo, “Dura lex, sed lex”, expresión latina que significa “la ley es dura pero es ley”, originaria del antiguo e ilustrado Derecho Romano, debiéndose entender la misma en un contexto de aplicación inevitable, incluso aunque resulte desfavorable; y tendremos la obligación como buenos perredistas de acatarla en todos sus términos por lo que desde este momento declaro estar en la mejor disposición de apoyar en lo que sea posible tan apresurada candidatura. 

Esperemos que el Vía Crucis que nos depara el periodo electoral sea leve, tenue y con un alto sentido de la tolerancia, modestia y dignidad en los actos y manifestaciones de los políticos.