Opinión

Sí estoy a favor de la legalización de la mariguana

Yo si estoy a favor de la legalización. El presidente Peña manifiesta que: “Yo no estoy en favor de la legalización, es un tema de convicción personal. Sin embargo, tampoco podemos seguir en esta ruta de inconsistencia entre la legalización que se ha dado en algunas partes, sobre todo en el mercado del consumidor más importante, que es Estados Unidos, y en México que sigamos criminalizando la producción de mariguana”.

Hoy hablaré a favor de la legalización de la mariguana sólo recordando que durante los siglos XIX y mediados del XX, siglos en los que todas estas sustancias no eran prohibidas, si no al contrario eran usadas como medicamento y no requerían restricciones legales, es decir no eran un problema para la salud pública si no por el contrario, en el caso específico de la marihuana  no hay duda de su uso medicinal y recreativo.

Encontramos en la prensa de esos siglos que en la ciudad de México se publicitaba la venta de cigarros indios de cannabis índica para recreación de la población. Por lo que podemos deducir que la mariguana para usos médicos y lúdicos eran reconocidos y aceptados sin prejuicios por la sociedad mexicana.

En el año de 1859 el farmacólogo Crecencio García en el libro “fragmentos para la materia médica mexicana” señaló que las hojas de mariguana fumadas aún mezcladas con tabaco se emplean para procurarse una especie de embriaguez acompañadas de sensaciones voluptuosas en lo que se ve lo que no existe y se juzga de diferente modo lo que ha sido.

Se sugiere que bajo los efectos de la mariguana hay mas disposición a los efectos alegres y provocan carcajadas que duran todo el tiempo que se está sometido a su acción, la cual se prolonga a veces por 2 o 3 horas y cuando se tiene una especie de delirio y este puede ser furioso inmediatamente se destruye o se acaba este efecto administrando un vaso de agua, o una limonada.

Como podemos ver sobre los usos recreativos de la mariguana se fumaba, y se consumía como una recreación más sin percibir el tono despectivo de la estigmatización y criminalización que devendrían en las décadas posteriores.

Los médicos de la época señalaban que la mariguana era un agente poderoso y se ensalsaba el uso que se daba en un gran número de enfermedades.

Se prescribía y la recomendaban contra la epilepsia, tétanos y  convulsiones de los niños así como en caso de hidrofobia, delirio tremens, y reumatismo articular.

Y el gran beneficio de esta planta era para ayudar a las comadronas en los partos complicados disminuyendo las contracciones uterinas obrando como sedativa de dolores,  y ayudando en disminuir el parto hasta la mitad de su duración.