Opinión

El espíritu navideño y las reformas necesarias

Analizando con realismo el escenario que se perfiló en este fin de año, con las alzas a los precios de la gasolina, el transporte y uno que otro alimento básico, es difícil imaginar que con la entrada a este 2014, la crisis se resolverá mágicamente con las reformas pero sí deberá sentirse de manera sustancial en el bolsillo del mexicano, verbigracia un real aumento al salario mínimo.

La diferencia de un año con otro, es que en todos los años nos ocurren cosas buenas y malas, supongo que aquel que le han ocurrido sucesos más gratos, son aquellos que festejan más y aquellos que las cosas les fueron difíciles el invierno se le hace interminable, pero en fin siempre hay que festejar.

Los años pasados son como cicatrices profundas en el alma, cicatrices siempre buenas porque fueron ya pasadas o superadas, hay que reconocer todos que también las tristezas han pasado y por ese motivo el paso del tiempo las ha hecho ser más llevaderas, en fin fue un mal sueño.

Este año que está pasando para mí ha tenido buenos ingredientes, aunque debo confesar que una de las alegrías más grandes fue la de que se hayan concretado las reformas de la ley de amparo, de educación, telecomunicaciones, política electoral, hacendaria, energética y, esperando ver pronto mejoría económica en nuestro entorno social.

La grandeza del ser humano es que a pesar de las adversidades que enfrenta cotidianamente, siempre encuentra un resquicio para la esperanza. No es presa fácil del fatalismo ni asume con pasividad los determinismos economicistas impuestos por los dueños del capital. Analizando con realismo el escenario que se perfiló en este fin de año, con las alzas a los precios de la gasolina, el transporte y uno que otro alimento básico, es difícil imaginar que con la entrada a este 2014, la crisis se resolverá mágicamente con las reformas pero sí deberá sentirse de manera sustancial en el bolsillo del mexicano, verbigracia un real aumento al salario mínimo.

Es importante remarcar la urgencia de trabajar en los problemas más sentidos que demanda la población. Se necesita atender con gran responsabilidad la agenda de los y las ciudadanas que tienen como ejes transversales la seguridad pública, la seguridad alimentaria, la seguridad laboral, el fortalecimiento de la sociedad civil y el respeto a los derechos humanos, sin importar quien mueve a México.

Nos acercamos al final del año 2013 y enfrente está el 2014, se acerca la navidad y todos de una u otra forma vivimos la ilusión de estos días de fiesta, de reconciliación, de amor, pero justo es también pensar en esa otra gente, la mayoría que no pueden sentirse feliz y que por el contrarió desean que no llegaran jamás estas fiestas de fin de año.

Cierto es, que vivimos en un mundo de competencia y sólo nosotros mismos, los seres humanos, debemos tomar conciencia de nuestras responsabilidades, políticas, ideológicas, éticas, culturales y sociales ya que solo así podremos luchar para conseguir un mundo más justo y equitativo para todos. Feliz Navidad.