Opinión

La carrera hacia ningún lugar

La crisis de la política, la guerra terrorista,  los borrosos límites entre la libertad y la dictadura, la bioética, y la frontera entre laicismo y religión, son los temas más importantes que aborda el politólogo Giovanni Sartori, en su nuevo libro “La carrera hacia ningún lugar”.

El oriundo de Florencia, Italia, basa sus trabajos en torno a la ciencia política,  habla sobre los sistemas políticos y su aproximación al mundo de la comunicación, analizando el papel de los medios en la sociedad actual, especialmente en sus tratados “Homo videns”, “La sociedad teledirigida” y “Videopolítica”.

Para Sartori, la democracia parte de la existencia de un electorado con capacidad de elección. Sin embargo, la televisión y los medios cambian el escenario, ya que sus estímulos de opinión no reflejan la realidad. Cuando los políticos toman en consideración los sondeos de opinión, ésta es en realidad, la expresión de la agenda y los valores que la televisión ha suministrado a la audiencia.

Como menciona Sartori, casi todo nuestro vocabulario aprendido y teórico consiste en “palabras abstractas”, que no tienen ningún equivalente preciso en cosas visibles y cuyo significado no se puede reconducir ni traducir en imágenes. Ciudad todavía es “visible”, pero nación, estado, soberanía, democracia, representación, burocracia, etcétera, no lo son; son conceptos abstractos, elaborados mediante procesos mentales abstractos, que designan entidades construidas por nuestra mente.

En su libro “Carrera hacia ningún lugar” Giovanni Sartori con su lucidez habitual y su extrema claridad, presenta una serie de preguntas en torno a diez temas determinantes de la actualidad: la crisis de la política, los borrosos límites entre la libertad y la dictadura, el choque cultural y de civilizaciones entre el Islam y el cristianismo, la guerra contra el terror, el sistema electoral perfecto, la ola de inmigración y el derecho a la ciudadanía, y la delicada cuestión de cuándo la vida biológica se convierte en verdaderamente humana.

“Carrera hacia ningún lugar” ofrece ideas estimulantes y recoge las desilusionadas palabras de un gran erudito de la cultura política en la lenta caída en la que el viejo continente parece destinado a hundirse, por no haber sabido salvaguardar los valores fundamentales de una sociedad realmente liberal-democrática. 

En efecto, la política tanto en la democracia americana, como en la europea no van hacia ningún lugar, sino al contrario parece ser que quiere esfumarse, desaparecer como tal dada las políticas de guerra del islamismo y otras doctrinas extremistas, que me atrevo a comparar con la guerra interna entre bandas de narcotraficantes con la delincuencia organizada y las fuerzas armadas y del orden de nuestro país, la guerra contra el terror que estas infunden a la población.

En México, demonizando el ambiente con expresiones como las del ex presidente Vicente Fox en relación a su homologo Felipe Calderón “me vomito”, así como el mesías tropical que solo él como Trump podrán arreglar este mundo con la vara mágica del camino hacia la nada dan cuenta de la realidad del libro de Sartori “Carrera hacia ningún lugar”, por lo que nos quedamos con la frase de Barack Obama en relación a Hillary Clinton cuando dice que: “no hay que temer al futuro, que debemos darle forma, abrazarlo, como una sola persona, más fuertes juntos que cada uno por su lado.”