Opinión

No todo es blanco y negro.

Son muchas, y muy variadas las causas y síntomas de derrotismo en el México actual. El fracaso de muchos proyectos tiene mucho que ver con el fracaso de muchas ilusiones, tanto de derechas como de izquierdas. O con la ambigüedad de unas Reformas Estructurales según muy progresistas que no están exentas de riesgo y de amenazas, y en estas circunstancias algunos reaccionan buscando inmediatamente la confrontación con el poder constituido para obtener gratificaciones económicas, encabezando movimientos de dolor y de vergüenza nacional. 

Y otros más para que en corto plazo inscribirse al consumismo, al materialismo o de la huída de la realidad u otros más sumiéndose en el hedonismo y en algún tipo de adicción. Pero no todo es blanco y negro sino una gama de grises y claros y oscuros.

Por eso la sabiduría popular insiste que la esperanza es lo último que muere. Y es que la esperanza es un bien absolutamente necesario. Para todas las sociedades sean religiosas o ateas.

Es cierto que lo negro y negativo resaltan más, es más vistoso y espectacular y sobre todo es más comercial, por eso quizás los medios masivos de comunicación a veces nos dan una visión deformada sobredimensionada porque de esta forma se vende más.

Así convierten nuestro pensamiento en una fuente de pesimismo y desesperanza. Vea si no querido lector que en su celular y sin solicitarlo a nadie le informan el acontecer negativo del país y del mundo, así como mensajes políticos negativos que invaden las redes sociales. Pero también hay signos manifiestos de que progresa la conciencia ética en determinados sectores político gubernamentales en los que se ha percibido que no todo esta mal y que vamos por el rumbo correcto.

Y así tenemos ejemplos de luz como la del artista plástico mexicano Francisco Toledo quien hizo este martes una donación histórica al gobierno de México de una colección de 125.000, o de la acampada de miles de personas en las afueras del museo Tamayo para poder ver la obra de Yayoi Kusama titulada Obsesión Infinita que es la primera muestra retrospectiva en América Latina de una de las artistas japonesas más relevantes de nuestro tiempo.

Hoy lo que necesita México es una filosofía de la Luz que evada las tinieblas de tanto augurio lúgubre que algunos medios de información se han empeñado en propalar.

En este contexto de luces y sombras, los invito a que nos acerquemos más a la luz y que no nos encerremos en una interpretación de la realidad, en la catástrofe, en que todo esta mal y en que este país no tiene remedio, buscando refugio en actitudes fundamentalistas que solo conducen al desanimo y en algunos casos al terrorismo.