Opinión

Réquiem en vallenato

El pasado 17 de abril falleció en la ciudad de México, un inmortal, se fue abrumado de años, abrumado de obras, abrumado de la más ilustre y de la más terrible de las responsabilidades, el haber escrito y despertado la conciencia humana.

Se ha dicho efusivamente: la muerte es la única a quien se debe consultar sobre la vida, y no al porvenir o supervivencia donde no estaremos, es nuestro propio fin, y todo pasa en un intervalo de ella a nosotros, así todo un acontecimiento fue la muerte de Gabriel García Márquez, pero si él tuviera el don de ver con el alma estaría contándonos nuestra vida y nuestro universo, es decir estaría relatando una crónica de su muerte ya anunciada por su enfermedad.

Estaría diciendo que trataría de olvidarla, que siempre tuvo la pretensión de rehuirla, pero que por fin la encontró.

Estoy seguro que aparecerá entre nosotros más tarde este hombre, hombre de nuestro tiempo, vendrá a contarnos desde el fondo de su alma, la imagen de sus dioses, de su deber, de sus amores, y sinsabores, en su adorado Macondo.

Dice en alguna parte Bossuet el gran poeta de la tumba, no es digno de un hombre, revelarse contra la muerte, si no en el momento en que se presenta para arrebatarlo.

Nos arrebató a García Márquez en los tiempos en que mis ojos veían más alto que hoy, cuando aprendí que era lo que no era, y por supuesto pensé que la vida de este inmenso trabajador intelectual fue más feliz que la de otros, ningún placer sano e insano o auténtico le fue vedado, desterró por completo la tristeza llevando una vida en la que escribe un sueño con magia y esplendor llevándonos de la mano a una ciudad luminosa en la que reside la elite de la humanidad.

El tren de la civilización con la muerte de Gabo hizo una parada inesperada en los floridos valles de rosas de pétalos de color amarillo del progreso y la felicidad, y la cultura del radio, de la tv y de la internet fugazmente callaron al enterarse de la muerte del hombre que fue inagotable fuente del pensamiento creador.

Crónica de una Muerte Anunciada, Del Amor y Otros Demonios, Doce Cuentos Peregrinos, El Amor En Los Tiempos Del Cólera, El Coronel No Tiene Quien Le Escriba, Cien Años de Soledad, Noticia de un Secuestro, Relato De Un Naufrago, Vivir Para Contarla, Memorias de mis Putas Tristes, algunas de sus obras.

Y ahí les dejo las frases más trascendente en la boca de García Márquez: "Los inventores de fábulas que todo lo creemos, nos sentimos con el derecho de creer que todavía no es demasiado tarde para emprender la creación de la utopía, donde las estirpes condenadas a cien años de soledad tengan por fin y para siempre una segunda oportunidad sobre la tierra".