Opinión

Refundar el Estado de Derecho

La viabilidad de un Estado de Derecho se mide por la confianza de la sociedad en sus instituciones. La credibilidad y la efectividad son sus fundamentos esenciales, una sociedad que pierde su confianza en las instituciones, se encuentra desviado de su rumbo,  y se aparta finalmente de su bien más preciado: la democracia.

La autoridad debe evitar a cualquier precio que esto ocurra, defendiendo con inteligencia y estrategia  el puente que une a los ciudadanos con sus representantes electos o designados democráticamente.

Hoy por hoy, sin embargo, hay que decir que este puente no solo se encuentra en un Estado deplorable, si no que sus cimientos están deteriorados, el orden social está basado en una legislación que no convence, que no funciona.

Tanto la confianza en las instituciones como el respeto a la ley son la auténtica bandera de la justicia, éstas en la actualidad han sido cuestionadas han sido mancilladas por la delincuencia organizada, un primer ejemplo lo tenemos en la lucha interminable del Estado contra el crimen, en donde todo indica que las instituciones judiciales parecen ser incapaces de combatir a la delincuencia con verdadera eficacia.

Debemos ir hacia un refundación Nacional del Estado de Derecho que desemboque en un nuevo orden social, para empezar una eficaz política en contra de la impunidad y de la corrupción.

Desde esta tribuna propongo que todos los partidos políticos y las organizaciones civiles se pongan de acuerdo y contribuyan a la revalorización de la política haciendo un pacto en común para que la confianza y la aplicación irrestricta de la ley hagan que la justicia sea el elemento necesario para derrotar y desterrar la impunidad de los políticos y el exterminio del crimen organizado.

Al igual que en otros momentos de nuestra historia hoy vemos un México sumido en la indiferencia, en la duda, en la confusión, turbado por los acontecimientos de Iguala que han detonado la miseria de Estado de Derecho en la actualidad. Mientras las mayorías miran con nostalgia el pasado perdido unas poderosas minorías, sin otro criterio que su propia supervivencia, demuestran que el enriquecimiento en su bandera y la impunidad su divisa.

Un grupo de viejos militantes que preferimos la militancia partidaria, pero respetamos la revolucionaria, apegados siempre a la honestidad, la verdad, y a la osadía como forma de vida en este momento de riesgo país, convocamos a la firma de una refundación nacional que nos conduzca hacia un nuevo orden social.