Opinión

Recomendación de la ONU al Vaticano


Durante la última década del siglo XX, numerosos escándalos por denuncias contra sacerdotes pedófilos sacudieron al Vaticano. Las víctimas recibieron un total de 119.6 millones de dólares por daños, el mayor resarcimiento otorgado en la historia en casos de abuso sexual.

Debemos recordar que se considera abuso sexual infantil o pederastia a toda conducta en la que un menor es utilizado como objeto sexual por parte de otra persona con la que mantiene una relación de desigualdad.

El abuso sexual constituye una experiencia traumática y es vivido por la víctima como un atentado contra su integridad física y psicológica, y no tanto contra su sexo por lo que constituye una forma más de victimización en la infancia.

Los recursos económicos del estado Vaticano provienen, en su origen, de la inversión financiera de los 1.750 millones de liras que el Tratado de Letrán estableció como indemnización por los territorios perdidos en 1870, y de donaciones de todo el mundo, en especial Estados Unidos y Alemania.

Las indemnizaciones por casos de abuso sexual contra jóvenes feligreses que debió pagar la diócesis de Washington, estados Unidos, en enero de 2007, fue de casi 50 millones dólares. En julio, la de Los Ángeles desembolsó 660 millones que se repartieron entre las 500 víctimas de los curas pedófilos.

El Comité de Derechos del Niño de las Naciones Unidas reconoció que el Vaticano ha encubierto violaciones y le dio una lista de recomendaciones para acabar con esa práctica y castigar a los responsables.

Organizaciones civiles de defensa de derechos humanos y víctimas celebraron todos los puntos del informe de la ONU sobre el respeto del estado Vaticano a la Convención de los Derechos del Niño, pero advierten que la "verdadera" lucha apenas comienza, pues están conscientes de que el documento no es vinculante ni obliga a la Santa Sede a hacer cambios en su estructura básica.

En cualquier caso Puebla no es ajena del todo a las salpicaduras de la mancha de la pederastia, de hecho presenta dos casos recientes, Nicolás Aguilar Rivera reportado en la entidad poblana y en la ONU como un peligroso pederasta, al que se suma ahora el recién detenido Padre Salesiano Henry Betancourt que ya se encuentra preso en el Centro de Readaptación Social de San Miguel, por el delito de pornografía infantil.