Opinión

Necesario un golpe de timón

El día 26 de septiembre del presente año, 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, desaparecieron cuando una serie de ataques de la policía municipal dejaron seis muertos en el municipio de Iguala, estado de Guerrero.

El domingo pasado, 17 de los cuerpos que encontraron en las fosas comunes cerca de donde ocurrió la balacera, presuntamente pertenecen a los estudiantes normalistas de la escuela de Ayotzinapa, según las confesiones de un narcotraficante y un sicario que arrestaron por estar involucrados en las desapariciones, habría sido un líder de la organización criminal “Guerreros Unidos”  quien ordenó la ejecución de los estudiantes.

Con las declaraciones de estos dos detenidos se logró identificar a 30 miembros de la policía municipal preventiva de Iguala como integrantes de los “Guerreros Unidos”.

Carlos Navarrete, dirigente del PRD ofreció una disculpa a la militancia por permitir que ex alcalde José Luis Abarca se convirtiera en candidato del sol azteca en el municipio de Guerrero, y por otra parte en la manifestación convocada por los padres de las víctimas y otras “organización civiles”, golpean al Ingeniero Cárdenas y descalabran a Adolfo Gili.

Como resultado de la apertura global en el ámbito económico, cultural y político al que está siendo sujeto nuestro país, la sociedad ha evolucionado en todos sus aspectos, incluso en el criminal, organizándose este con los más inhumanos métodos.

Es un hecho que la delincuencia va enrolando en sus filas a jóvenes de todos los niveles sociales, permea la idea que por medio de este estilo de vida resolverán problemas inmediatos que el gobierno no les satisface.

Casi todos los mercados legales tienen su contraparte con otros ilegales. La criminalidad contemporánea es una combinación de prácticas ilegales e informales con otras formalmente legales, que todos los gobiernos han tolerado en mayor o menor medida.

Creo que la gota que derramó el vaso, ocurrió este 26 de septiembre, deberá ser una llamada de atención para todos, no basta pedir disculpas o pedir perdón, al silencio no ha seguido un análisis de las causas que dieron lugar a este evento, ni indagar el objetivo que con el mismo se perseguía, ni subrayar sus contradicciones, internas o externas. Estimo que el gobierno de la República deberá dar un golpe de timón para enderezar el rumbo para evitar el hundimiento de la nave del estado ya que desde mi punto de vista está a punto de naufragar por causas graves y diversas, es el momento de enderezar el rumbo para evitar el naufragio del país.

 

compita71@hotmail.com