Opinión

El Holocausto, patente de corso de Israel

“Si vis pacem, para bellum” dice el proverbio en latín acuñado por allá del siglo IV por Flavio Vegecio, y que significa “Si quieres la paz, prepara la guerra” frase que se ha convertido en una expresión popular entre militares, y que al parecer lo ha aplicado firmemente Israel en este rancio conflicto de la franja de Gaza.

Desde la creación del estado de Israel, Ben-Gurion ex primer ministro escribió que: “después de que seamos una fuerza poderosa, como consecuencia de la creación del estado, aboliremos la partición y nos expandiremos a la totalidad de Palestina”. El estado judío “tendrá que preservar el orden”, si los árabes no se someten, “con ametralladoras, si fuera necesario”.

Desde el inicio de la Operación Margen Protector, en parte financiada por Estados Unidos, han sido lanzados una compleja y elaborada red de cohetes, misiles y drones por el ejército israelí, la fase terrestre de la operación en la franja de Gaza que tiene por objetivo la destrucción de las lanzaderas y túneles palestinos, se está desarrollando con dos brigadas de infantería, el primer ministro Netanyahu afirmó que sería “una operación larga, continua y potente”.

Las protestas e indignación en el mundo poco han servido, ya que éstas poco resuenan en la ciudad de Israel, sus ciudadanos avalan y aprueban el avance de las acciones militares, desgraciadamente las muertes en la franja de Gaza continúan sobre las indefensas criaturas palestinas.

La conflictiva situación geo-política acaecida por años en oriente medio, en cierta medida también contribuye a confundir a la opinión pública y a dividir los juicios, afectando las manifestaciones de protesta internacionales, circunstancias que aprovechan los israelitas.

La derecha radical en Israel ha tomado el control ideológico de esta letal orquesta, dándole a las acciones militares en Gaza un carácter de “gran guerra Patria”, con el objetivo de ganarse la opinión pública israelí, así cualquier ciudadano israelí que se oponga activa o intelectualmente a la política de guerra del gobierno de Netanyahu es considerado “traidor” al estado de Israel.

El primer ministro Netanyahu claramente está interesado ​​en aprovecharse del Holocausto como patente de corso para justificar el terrible bombardeo y el exterminio sin piedad de la franja de Gaza, y rehuye cualquier tipo de negociación con los palestinos, algunos críticos de su propio país opinan que Netanyahu no sabe nada del Holocausto y por esto siempre está en busca de un enemigo imaginario. Según subrayan, los crímenes que el primer ministro del régimen de Israel ha cometido contra los palestinos no son menos brutales que el Holocausto.