Opinión

Consulta popular

La consulta popular es un mecanismo de la  democracia participativa, es una fórmula para restablecer la credibilidad de los partidos políticos y regenerar los niveles de representación y participación electoral. Constituye una forma de contribución política mediante el ejercicio del voto directo y universal, cuyo objetivo no es la elección de los miembros de los órganos democrático representativos, sino involucrar al conjunto de la ciudadanía en el proceso de toma de decisiones, según esta definición debe ser la consulta antes, no después de.

Aprobada y promulgada la legislación secundaria de la Reforma Energética por parte del Presidente de la República, no tardo el grupo parlamentario PRD en anunciar que realizará una consulta popular el próximo año para revertir estas leyes, a sabiendas que la va a perder, por motivos estrictamente legales.

El pasado mes de febrero el Congreso de México aprobó la Ley Federal de Consulta Popular, que abre la posibilidad de que los ciudadanos opinen sobre temas que se consideren de trascendencia nacional. La ley establece que las consultas podrán ser solicitadas por el presidente, una tercera parte de los integrantes de alguna cámara legislativa y al menos el 2% del electorado que son  alrededor de 1 millón 600 mil ciudadanos.

La Suprema Corte de Justicia de la Nación es la que determina si el tema a consulta es procedente o no, salvo seis excepciones: los derechos humanos; la composición del país como una República representativa, democrática, laica y federal; la legislación electoral; la organización de las Fuerzas Armadas; la seguridad nacional, y los ingresos y gastos del Estado.

Así vemos que las consultas populares, más que en una forma complementaria de ejercer el gobierno, es un ejercicio de expresión ciudadana que canaliza los desacuerdos populares; por ello se vuelve vital evitar el peligro de una posible manipulación de emociones, miedos y esperanzas del pueblo, a las cuales somos proclives, estableciendo límites claros a los temas que pueden ser sometidos a consulta popular. Es fundamental que la convocatoria de una consulta tenga como requisitos indispensables la libertad de expresión e información, la ausencia de manipulación de la opinión pública y la formulación clara e inequívoca de las preguntas que se desean someter a la consideración de la ciudadanía; esperamos esta herramienta sea un peldaño más hacia la madurez de esta joven democracia mexicana.