Opinión

Circo, maroma y teatro

“Democracia es el arte de manejar el circo desde la jaula de los simios”

 Henry Louis Mencken

 

Si bien es cierto el hombre aventaja a los seres irracionales, en ese don preciado que llamamos inteligencia y que nos pone en condición de pensar lo que creemos que esta bien, los animales carentes de raciocinio y con sus limitaciones son capaces de enseñarnos con su vida alguna noble lección que puede servirnos para el perfeccionamiento de nuestra existencia.

Es así que las hormigas suelen enseñarnos el útil hábito del ahorro y el amplio espíritu de camaradería, los gallos la valentía, los monos el amor a la familia, y los animales del circo dan alegría y entretenimiento a los niños, dando lecciones de zoología así como de lealtad y el escrupuloso cumplimiento del deber, condiciones estas no tan frecuentes en nuestras familias.

El circo representa una importante parte de la cultura humana, una noble empresa construida a lo largo de muchos siglos, prácticamente desde que el hombre empezó su cultura.

La historia del circo se remonta al legado cultural dejado por algunas de las civilizaciones antiguas, desde el lejano oriente, China, Mongolia, India, etc., hasta el occidente cercano, Grecia, Roma, Egipto, etc. En estas sociedades, aproximadamente 3.000 años atrás, algunas de las actividades que hoy relacionamos como parte del contenido circense, como la acrobacia, el contorsionismo o el equilibrismo, y el uso de animales amaestrados.

Los circos estuvieron en boga desde fines del siglo XVII hasta mediados del siglo XX. Mientras que las actuaciones humanas casi mágicas, formaban parte de los circos modernos, muchas veces los animales se robaban la atención de la audiencia. Por este motivo, las empresas de circos promovían sus animales con coloridos carteles.

Los circos eran una tradición para entretener al público de todas las edades y en todas las naciones por casi dos siglos, antes de la existencia de otros métodos de entretenimiento modernos como el cine. Algunas compañías de circo que recuerdo incluían a la Ringling Bros., la Barnum & Bailey, la Gibson & Co. y la Hagenbeck-Wallace, y en nuestro país el circo Atayde Hermanos, Hermanos Vázquez, Unión, que por cierto el circo mexicano está condenado a morir gracias al capricho de un partido político.

Respecto a los derechos de los animales, son numerosas las ONG que los defienden, ciudadanos y colectivos sensibilizados en el tema, critican duramente el trato que se le da a los animales que son empleados en algunos circos, sino que desaprueban el hecho de sacar a los animales de su hábitat natural, encerrarlos y usarlos de entretenimiento.

Como hemos visto, la historia del circo y de la utilización de animales es de siempre, se remonta a siglos de convivencia de generosidad y comprensión entre los animales y los hombres.