Se descubrió que...

Los comités de lucha mataron la democracia

Que una pequeña estrella tuvo la fortuna de escapar a la atracción gravitatoria de un hoyo negro... Ya cumplí. El hoyo negro que no nos deja escapar es el de la fantasía barata y populachera, de señora nice metida a revolucionaria, con admiración por los comités de lucha, de pronto símbolos de valentía juvenil y democracia en acción. Falso. Surgieron en 1969, no en 68, en sustitución a los Comités de Huelga del 68 cuando la huelga terminó en diciembre. Y llegaron para quedarse, como los Castro en Cuba. Nunca más hubo elecciones para representantes estudiantiles.

En la UNAM hubo democracia en la representación de los estudiantes hasta 1967. Se le llamaba Comité Ejecutivo de la Sociedad de Alumnos. Se elegía uno en cada escuela y facultad al inicio del ciclo lectivo. Llevaban la voz de los estudiantes a las autoridades. Se formaban planillas y hacían campaña en pasillos y salones. Se identificaban por colores. Todos los inscritos, revisados en el padrón e identificados por su credencial, votaban en urnas con voto universal y secreto. Nada de asambleas y manos alzadas: un alumno, un voto. Y se contaban al final.

En 1966 Germán Dehesa era presidente de la Sociedad de Alumnos. Hubo elecciones.

Por tradición, me explicaron recién llegado de Guadalajara, la izquierda se presentaba como planilla negra. Me opuse, di argumentos psicológicos (mi carrera, entonces un colegio de Filosofía y Letras), hice una pequeña encuesta: negro se asociaba a muerte, dolor, luto. Debíamos usar el azul, sostuve ante el grupo Miguel Hernández, nombre en honor al poeta español muerto en la cárcel franquista al término de la Guerra Civil de 1936-39. O sea: izquierda poética y peque. Perdí. Ganamos como planilla negra. Iba de presidente Roberto Escudero. Los democristianos lo llamaban “Miguel” porque suponían que él era Miguel Hernández... En la Facultad de Letras.

Para el ciclo 67-68 volvimos a ganar. Iba yo de presidente. El 26 de julio hubo dos manifestaciones en el centro del DF. Ambas disueltas a palos por los granaderos. La  Preparatoria 1, en San Ildefonso, se declaró en huelga: castigo a los responsables. Era todo. Con una bazuka el Ejército tiró, por orden del presidente Díaz Ordaz, la puerta de la Preparatoria. El rector, Javier Barrios Sierra, montó en cólera: “La universidad no merece esto”. Llamó a un mitin en la explanada de la Rectoría y puso la bandera a media asta. Luego citó a una manifestación. La encabezaron todas las autoridades. Nos declaramos en huelga. El Comité Ejecutivo desapareció y en asambleas se nombraron Comités de Huelga. En FyL quedamos los mismos.

Las huelgas continuaron después del 2 de octubre. Se levantaron en diciembre. Así perdió significado el nombre “comité de huelga” y se acuñó “comité de lucha” en 1969. Estos nunca más se renovaron por votación general. Se abrieron pugnas por ese mínimo poder. Los lumpen se instalaron en la UNAM. El auditorio de Filosofía sigue ocupado: es dormitorio, cocina, cantina, expendio de droga, excusado, propiedad privada de quienes lo pelean, a veces con tubos y palos, otras a balazos.

No había leído el discurso de Elena PONIATOWSKA en la última Feria Internacional del Libro en el Zócalo. “Creo que si en 1968 formamos comités de lucha, no nos podemos quedar inermes (sic) hoy...”

Elena ya perdió el pudor que guardó cuando no se incluía donde no estuvo: ¿”Formamos” Kimosabi?...¿Ella y quiénes? No pudo estar en un comité de lucha porque eran de estudiantes adolescentes o veinteañeros y ella en 69 estaba cerca de los 40 años.

Sí habría podido afiliarse a la Coalición de Intelectuales y Artistas, donde hubo pintores, escritores, actores, etc. Desde el frívolo Cuevas hasta el profundo Revueltas. Faltó Elena. No fue ni a entrevistarlos para su columna semanal en Novedades.

En Iguala hubo un crimen execrable cometido por un alcalde del PRD, José Luis Abarca, dado a la fuga con su narca-esposa. Elena debía pedir el fin de la guerra contra las drogas: el opio es el trasfondo en Iguala. Jamás se arriesga. Le queda más a mano Peña Nieto.

 

Novedad: No hubo barco para mí, Cal y Arena (Ensayo Personal).

 

www.luisgonzalezdealba.com

Twitter: @LuisGonzlezdeA