La calle

2 de octubre: ¿dónde estamos?

Los detenidos el 2.10.68, liberados en 1971, comenzamos la lenta construcción de sindicatos universitarios, grupos y partidos de izquierda. Unos fundaron el PMT, otros hicimos revistas, sindicatos universitarios, gérmenes de partidos políticos. La reforma de Jesús Reyes Heroles dio legalidad al Partido Comunista y amnistía a los presos políticos, muchos de ellos ex guerrilleros.

Los dirigentes del 68, al volver del exilio de 3 semanas en Chile (donde yo me quedé un año y fue mi primera ruptura del orden), con otros de la izquierda universitaria fundaron la revista Punto Crítico: los no-ex-presos eran Fito Sánchez, Rolando Cordera, Julia Carabias, Raúl Trejo Delarbre, Pepe Woldenberg y más.

Era revista (muy feíta e ilegible, como usa la zurda), pero también organización en torno a los que en Lecumberri, crujía C, nos decíamos "el pre-grupo", en broma. Era director Fito Sánchez Rebolledo, pero quien mandaba era Raúl Álvarez Garín: viejas manías de la izquierda.

Rolando Cordera, economista, aceptó un puesto en Programación y Presupuesto con su viejo amigo Carlos Tello. Eso fue condenado con furia por Raúl y su núcleo cercano. Rolando abandonó Punto Crítico. Rolando era parte de la pandilla, como nos definía Pablo Pascual. La pandilla en masa dejamos revista y organización en ciernes.

Alguien de los que se quedaron contó a los salidos y éramos 49. Dados todos al fut americano, nos apodaron los 49ers. El gran equipo de San Francisco.

Hicimos el MAP, PSUM, PMS y PRD (sí, perdón). Los que llegaron a congresistas por estos partidos han cambiado la ley y el país. Hicieron el IFE. Llenamos publicaciones como unomásuno, luego La Jornada (perdón). Del PRD nos echó el PRI y los oportunistas cuyo logro reciente fue hacer alcalde de Iguala al narco responsable de la detención de los 43rds. Los de Punto Crítico se atoraron en algo que llaman "Comité 68".

Los fiestones de viernes y sábado se volvieron carnes asadas dominicales en jardín con nietos. Pero seguimos...

Go, Niners!!!

Disculpa: Dije que Carlos Marín era el 2.10.68 joven reportero de Excélsior. No. Era aún más joven estudiante en la Carlos Septién y, cuando su escuela entró a la huelga, fue delegado ante el CNH. Tuvo la suerte de bajar del tercer piso y estar en las escaleras antes de que todo empezara. Perdón...

¿Y el asesinato de Gonzalo Rivas, quemado vivo por los normalistas que incendiaron —con nobles fines— la gasolinera donde trabajaba?

Crónica del 68: Los días y los años, Planeta.

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@luisgonzlezdea