La calle

Festín de buitres

La profundidad de la estupidez puede ser insondable. Un ejemplo a la vista: por primera vez en 40 años el gobierno federal tiene en sus manos un crimen múltiple con desapariciones de estudiantes y lo resuelve: quiénes, cuándo, cómo y por qué motivos los mataron, incineraron y arrojaron sus huesos a un río para que "nunca los pudieran encontrar". Y el gobierno de Peña Nieto entrega los resultados a un festín de buitres expertos en crear conflictos, no en resolverlos.

Ha pagado tres millones de dólares al GIEI para que insinúe sospechas. Lo capitanea una ex fiscal de Colombia, Ángela Buitrago, acusada en su propio país de haber fabricado declaraciones del cabo Édgar Villamizar para conseguir una pena de 25 años contra el coronel Plazas Vega. En diciembre pasado la Corte Suprema de Colombia puso en libertad al coronel, luego de siete años de cárcel, porque el único testigo, cabo Villamizar, niega haber participado en los hechos (no tengo espacio), que la firma en su supuesta declaración no es suya, no es su nombre y tampoco es su letra. La Corte liberó al coronel.

Y son los que podrían interrogar a militares mexicanos. La participación del Ejército la noche del 26 a 27 de septiembre de 2014 está clara: del cuartel salieron soldados al oír balacera, llegaron a la clínica donde atendían heridos. Resultaron ser normalistas de Ayotzinapa. Dijeron que estaban bien y que gracias. Los soldados regresaron al cuartel. Era un asunto a cargo de la policía de Iguala: jóvenes normalistas en 4 autobuses con reporte de robo habían llegado a Iguala. Decían haberlos robado para ir al DF a la manifestación por el 2 de octubre. Pero Iguala no está en el camino.

Ahora sabemos que los policías estaban al servicio del cártel Guerreros Unidos, donde era capo el alcalde Abarca, del PRD, y entregaron a los jóvenes a ese cártel suponiéndolos parte de los enemigos, Los Rojos, infiltrados en la normal de Ayotzinapa.

Es tiempo de plantear a los padres: señores: hemos pagado tres millones de dólares sin resultados. Este es un país libre: pueden seguir buscando. El GIEI cobra un millón de dólares cada seis meses. Cancelen viajes y paguen. Adiós.

En 2016 #LaBelisarioParaGonzaloRivas.

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@luisgonzlezdea