La calle

"The Iguala-Pekín Connection"

El estado de Guerrero y sus narcos son fuente de nombres sonoros e historias truculentas. Uno de los primeros detenidos por el asesinato de los 43 normalistas, desde octubre de 2014, se llama Sidronio y se apellida Casarrubias. Declaró que recibió el aviso de la presencia de Rojos en Iguala, el cártel enemigo, y dio la orden de matarlos. En su celular se encontró el mensaje de texto enviado por El Gil, Gildardo López Astudillo, ya también detenido y bajo proceso: "Los hicimos polvo, jefe, nunca los van a encontrar". Sidronio y su hermano tienen el control de Guerreros Unidos. Al hermano lo conocen por el oxímoron El Sapo Guapo.

Dice Sidronio que Guerreros Unidos lo fundó Cleotilde Toribio Rentería, El Tilde, detenido en 2012, y hermano de Sóstenes y de Seferino. También Sidronio afirma que en Iguala estaban "arreglados" con el alcalde José Luis Abarca, del PRD, detenido, al que contactaron por medio de su esposa, María de los Ángeles Pineda, detenida, con padre, madre y hermanos narcos de Guerreros Unidos y que, a pesar de su angelical nombre, tenía fama de resolver conflictos abofeteando subordinados. Menos mal: el marido los mataba, según denuncia de René Bejarano nunca atendida por la PGR.

En los límites con Michoacán tenemos a Johnny Hurtado, El Pescado, quien dirige La Familia Michoacana desde la detención de El Pony.

Por si algo faltara, Sidronio implica como socio de El Pescado a Carlos Ahumada: el empresario que llenaba de dólares maletines y bolsillos de René Bejarano, en pago de moches por contratos del GDF, cuando Bejarano era secretario del jefe de Gobierno, López Obrador. Ah, The Iguala Connection! Ya se ve luz al fondo.

Y falta: Ahumada posee unas minas ¡de uranio!, y se lo vende, escondido, a los chinos: Pekín en el horizonte. Y en medio de nosotros, el señor Liópez.

Hay, además, El Mazari, El Borrao, El Carrete, El Guálter, El May, y La Fresa. El alcalde de Ixcapuzalco, que ya es decir, se llama Rogaciano. Y el de, tome aire, Acapetlahuaya, es Eleuterio (libre, en griego).

¿Y el asesinato de Gonzalo Rivas, quemado vivo por los normalistas que incendiaron —con nobles fines— la gasolinera donde trabajaba?

Novedad: No hubo barco para mí, Cal y Arena (Ensayo Personal).

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@luisgonzlezdea