La calle

Histerias

La impresionante reducción del delito en Monterrey, Tijuana y Juárez no fue producto de valientes vecinos armados, sino de gobernadores como Rodrigo Medina, quien cree posible una policía eficaz y no corrupta en México, y no solo en Suiza.

Más que pedir histéricamente su desarme y descabezamiento conforme a la ley, cuestión irrebatible, sería menester interpretar qué nos dice como sociedad el hecho también comprobable de que ciudadanos pacíficos se alcen en armas para defender sus vidas ante la indiferencia de la autoridad...”, Adolfo Sánchez Rebolledo en La Jornada. También, y en MILENIO, Epigmenio Ibarra habla de histeria contra las autodefensas, en las que desea ver el despertar de los que, adormecidos, languidecen frente a la tv. Estamos ante ese pueblo que despierta de su modorra… ¿Será verdad tanta belleza?

Sin duda hay gente buena en las autodefensas, alzada ante la complicidad de las autoridades, por el desbordamiento de gobernadores del PRD y del PRI. Cierto: hay complicidades de alto nivel: diputados del PRD escondieron a Julio César Godoy, acusado de narcotráfico, hermano del gobernador perredista de Michoacán, para que rindiera protesta como diputado y así darle fuero. Godoy, tan amigo de La Tuta, está ahora desaforado y en fuga.

Fito, Epigmenio et alii tendrían razón si no hubiera serias dudas acerca de esos ciudadanos en armas para defender sus limonares. El ya famoso doctor José Manuel Mireles, cabeza de las autodefensas, accidentado en extraño viaje aéreo de Jalisco a Michoacán y bajo protección federal, estuvo preso casi cuatro años por cultivo y venta de mariguana: ¿no hay, o no hay también, un conflicto entre narcos? ¿Una disputa por territorios de esquilma? El cártel Jalisco Nueva Generación está interesado en acabar con LosTemplarios, y no son ciudadanos pacíficos. ¿Vino Mireles a Jalisco por eso?

Subí a facebook el video del médico Mireles donde, convincente, señala que los buenos ciudadanos llegaron al límite cuando Los Templarios pusieron, entre sus cuotas, la entrega de jovencitas obligadas a darles servicio sexual hasta quedar embarazadas, un face-amigo me señaló que yo no conocía a Mireles, él sí, y era parte del conflicto entre narcos. Parece que tuvo razón: el médico estuvo preso por narcotráfico.

Los ataques al Ejército, enviado a las zonas más calientes de la Tierra Caliente michoacana, ¿se explican si los productores de aguacate ven que, finalmente, la autoridad toma a su cargo la persecución de quienes cobran “impuestos” a los comerciantes y exigen el medieval derecho de pernada al padre con hija atractiva? ¿O porque, como ocurrió en Monterrey con manifestaciones “populares” durante el sexenio de Calderón, la orden es echar fuera al Ejército para tranquilidad de la delincuencia?

La impresionante reducción del delito en Monterrey, Tijuana y Juárez no fue producto de valientes vecinos armados, sino de gobernadores como Rodrigo Medina, que cree posible una policía eficaz y no corrupta en México, y no solo en Suiza. Ángel Aguirre, gobernador de Guerrero, cree que son sueños suizos, y Acapulco se hunde en el crimen con todo el estado. Si comenzamos por decir que “en México no se puede”, no se podrá.

¿De verdad nos creemos que ciudadanos de bien, despertados de su modorra tv-inducida (que no es la tv que hace Epigmenio y le llena los bolsillos), pueden vencer a delincuentes mejor armados que el Ejército, a fríos cortadores de cabezas, secuestradores que arrancan dedo por dedo a sus víctimas para agilizar el pago, que matan con placer? ¿Caerán quienes cuelgan de puentes los cadáveres de sus opositores, previamente torturados y ahorcados, ante ciudadanos de bien, expertos en el cultivo de aguacate?

Hipólito Mora, líder de autodefensas de Michoacán, sufrió una crisis de hipertensión. Lo trasladó a Cardiología un helicóptero de la Policía Federal. ¿No merecemos una explicación? ¿Quiénes son odiables paramilitares y quiénes son ciudadanos de bien que se arman ante la pasividad de las autoridades?

Parafraseando a Paco Calderón: Cuando civiles forcejean con soldados para arrebatarles sus armas su credibilidad se reduce a cero.

¿Y el asesinato de GONZALO RIVAS, quemado vivo por los normalistas que incendiaron a propósito la gasolinera donde trabajaba?

http://youtu.be/w6LVb8nNr_o <http://youtu.be/w6LVb8nNr_o>

Novedad 2013:No hubo barco para mí, e-book: http://amzn.to/1jmE5tG

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