Panóptico

¿Y las mujeres Laguneras?

En Gómez Palacio y Lerdo un violador en serie ha cometido 55 violaciones a mujeres en 2014. Antier, vecinos de la colonia Lucio Cabañas de Torreón se manifestaron en la Presidencia Municipal para denunciar cuatro intentos de violación a mujeres jóvenes en los últimos 30 días.
¿Olvidaron las autoridades que en 2009 repuntaron los homicidios contra mujeres en Torreón, para ser la segunda ciudad del país más propensa a su asesinato?
¿Ignoraron las autoridades que en 2012, Torreón fue considerada la segunda ciudad de México menos segura para ser mujer?
¿Por qué sí Riquelme ve “las barbas de Campillo pelar”, con 55 violaciones sobre su conciencia, no pone “las propias a remojar?
¿Es suficiente “blindar” a las mujeres de Torreón como lo declara Dulce Pereda, titular del Instituto de la Mujer en Torreón? Más allá de generalidades,su propuesta no responde a preguntas básicas: ¿Cuáles es la logística, contenido y cronograma de su campaña? ¿Quiénes participarán en la misma? ¿Cuál es su cobertura? ¿Cuál es el rango de edad de las mujeres con las cuales se trabajará? ¿Cómo medirá y difundirá los resultados de su trabajo?
La respuesta de Pereda es tan reactiva como la de Campillo a la activista Rosi Orozco, cuando éste le respondió: “No podemos cerrar los giros negros en Gómez Palacio, porque éstos no existen, con excepción de una sala de masajes que está regulada y vigilada por la Dirección de Prevención Social”.
¿En qué mundo vive Campillo? ¿Será el que habita Víctor Hugo Carrillo Pérez, su ex Director de Prevención del Delito, que en la cresta de  violaciones tuiteó este mensaje: “A todos los que dicen mayo sorpréndeme, ojalá los violen”?
Acaso Campillo no sabe que la actividad del narcotráfico y crimen organizado incluye la prostitución, la pornografía, el tráfico de migrantes y la trata de mujeres y niños, y que no puede subsistir sin los giros negros. O que el alza de violacioneses paralela a los asesinatos de mujeres, como secuela de la guerra del Estado contra dicho flagelo.
¿Por qué no se juntan Riquelme y Campillo para enfrentar estas violaciones de mujeres laguneras con una visión metropolitana? ¿Por qué no integran a ambos Institutos de la Mujer con la Red de Mujeres de La Laguna, y de otras mujeres no asociadas a esta red, para que diseñen la estrategia preventiva a seguir? ¿Por qué las áreas de Seguridad Pública Municipal de los dos municipios, coordinadas con instancias estatales y federales, no establecen protocolos similares para prevenir las violaciones y capturar a los violadores?
O será, que “la indiferencia de Riquelme” y “la ignorancia de Campillo”, son un atisbo de su valemadrismo institucional por la mujer lagunera.
Por el bien de todos, y en particular de nuestras mujeres. Espero que no.



canekvin@prodigy.net.mx