Panóptico

“¿Votar o no? ¿Es el Dilema?”

Llegaron las campañas electorales para derrochar nuestros impuestos y presumir nuestro remedo de democracia. 16 millones de spots inundarán nuestros sentidos para alegrar la competencia por un puesto público de 2 mil 179 mexicanos que decidieron sacrificarse por el pedazo de patria que guardan en sus bolsillos, con sus honrosas excepciones.

Estas elecciones nos costarán 18 mil 572 millones de pesos, para que 82.5 millones de compatriotas elijan entre las opciones sugeridas por la partidocracia que nos gobierna.

Los candidatos independientes con un tope de 112 mil 037 pesos, y sin apoyo de radio o televisión, no tendrán vela en el entierro de esta incipiente democracia. 

¿Qué partido respetará las reglas para evitar la nulidad de estas elecciones? ¿Cuál no se excederá en los gastos de campaña en un 5% del monto total autorizado? ¿Cuál no comprará cobertura informativa o tiempos en radio o televisión fuera de los previstos por la ley? ¿Cuál no recibirá o utilizará recursos de procedencia ilícita o recursos públicos para sus campañas? Ninguno.

Porque estas limitantes contradicen los usos y las costumbres de la partidocracia: Las elecciones en México se ganan con dinero transformado en montos rebasados, difusión mediática excesiva y recursos ilícitos o públicos en las campañas.

¿Podrá un INE “sin dientes” declarar nulas todas o algunas elecciones? Difícil.Este panorama obliga la pregunta: ¿Votar o no? Javier Sicilia, líder del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, promueve un boicot electoral por “la degradación política inigualable que existe en el país”.

En cambio, Leopoldo Gómez hace un llamado “a la defensa del voto”, porque en México, “el voto cuenta y se cuenta”. 

El dilema no es abstenerse de votar o hacerlo. En ambos casos, hay que hacerlo con la misma convicción de exigir y vigilar a los candidatos electos con actitud militante para sentarlas bases de la ciudadanización del poder público. 

Porque el empoderamiento del ciudadano común, no inicia ni termina, con unas elecciones de carnaval. Es un trabajo de largo aliento, exigido de paciencia y determinación históricas. En el cual, no está permitido agotarse. 


canekvin@prodigy.net.mx