Panóptico

“Torreón: ¿Ciudadanía sin Salida?” (I)

Cuando Eduardo Olmos Castro tuvo el voto en sus bolsillos, dijo a la ciudadanía: “Tengo lo que quería. Cállate y no molestes”.
Durante cuatro años, habitamos un inframundo en el cual, el mismo Torreón parecía devorar a sus hijos. Catrinas disfrazadas de muerte, como la Chingada, la Rasera y la Democráticacubrieron de tristeza y desesperanza a nuestra tierra.


En ese infierno floreció la inseguridad y el desempleo, pero también la rapiña:En SIMAS, por ejemplo, sobraron manos para cavar nuestro futuro en unagujero más profundo.
Un bolero de la Plaza de Armas me decía: “Ande, ni pa’ donde hacerse: Olmos está desaparecido y sus amigos siguen ahí, y ¿quién va a engordar el caballo si no está el amo?”. Y tenía razón: No había quien asumiera la responsabilidad de gobernar a los 639 mil habitantes de Torreón.


En ese vacío de poder, el Alcalde, los partidos políticos y las Cámaras Empresariales, compartían la responsabilidad de esa crisis de liderazgo.
¿Qué legitimidad podía tener Olmos o su gavilla cuando los señalamientos de corrupción eran diarios? ¿Qué credibilidad podía tener el PRI? ¿Qué ofrecía un PAN más preocupado por fragmentar sus posibilidades de triunfo electoral? ¿Quién podía creer al empresariado de las Cámaras, que en muchos casos, vendía su alma al Gobierno Municipal o Estatal por contratos para sus negocios particulares?


En este escenario de supervivencia cotidiana, surge un grupo de torreonenses preocupados por rescatar el presente y el futuro de nuestra ciudad. Su premisa combina un entrañable amor por Torreón,con la exigencia de entender la política “como un saber práctico que emerge de la interacción y las pequeñas contribuciones de muchas personas, sin pretensiones de verdad absoluta, con un espíritu experimentalista y adaptativo, donde tan importante como los resultados es el aprendizaje que se produce por el camino”.


Están las ONGs con una visión asistencialista, vinculadas al Sector Estatal, Municipal y/o Empresarial a través de donativos o patrocinios; y las Organizaciones de la Sociedad Civil que enfatizan la construcción de ciudadanía a través de la recuperación de espacios públicos, la exigencia de transparencia y rendición de cuentas, la defensa de los derechos humanos, la implementación de proyectos de movilidad urbana sustentable, la recuperación de la imagen urbana y la instalación de observatorios que registran la inseguridad pública y la percepción del trabajo municipal, entre otros.


Existe un tercer grupo que busca crear el Estado de La Laguna.  Miguel Riquelme tiene una encomienda: Recuperar la gobernabilidad del municipio bajo el simulacro de la ciudadanización. Bajo esta perspectiva:¿Qué posibilidades de fortalecimiento tienen estas organizaciones ciudadanas?  (Continúa mañana)


canekvin@prodigy.net.mx