Panóptico

“¡Sanchomantas en Torreón!”.

Hace algunos días, Torreón se paralizó. No fue la tromba que desquició la ciudad. Tampoco el inicio de las campañas electorales o el retorno de la inseguridad pública.

Mucho menos, el caminar errático del Santos Laguna.No. La parálisis de mujeres y hombres de clase media y alta torreonense fue provocada por una manta de letras negras con fondo amarillo que apareció en las redes sociales con este texto: “En esta colonia hay una mujer casada que le gusta destruir matrimonios. Le gustan los hombres casados.

Le gusta enviar fotos desnuda y sin escrúpulos. Dice que los quiere para un rato. Atención: Si no quieres que publique tu nombre, edad, números de teléfono, fotos, placas de tu carro, mensajes de voz, mensajes escritos y platique (sic) con tu marido lo que haces en tus ratos libres, jamás en tu vida vuelvas a buscar o llamar a mi esposo”.

Y ¡pum!, en ese momento, nacieron “las sancho mantas en Torreón”.

El nerviosismo colectivo fue tal, que una mujer se sintió aludida, y a través de las redes sociales respondió con otra manta igual: “Agradecemos mucho la información a nombre de todo el fraccionamiento, la ciudadanía y miembros del ‘Whats Up (sic)’.

Te pedimos que mandes las fotos desnudas y sin escrúpulos, mensajes escritos y demás, para dejar de andar buscando y que nuestros maridos regresen a su rutina, ya que no podemos no movernos y dejar de andar suponiendo que mis vecinas son de moral distraida. Así mismo, dejar de hablar del prójimo y ya no  darnos una vuelta por nuestra propia casa (sic). Gracia…s”.Matrimonios de políticos, empresarios, comerciantes y profesionistas entraron en crisis. Amistades y compadrazgos se cimbraron bajo la misma pregunta: “¿Quién nos habrá visto, Dios Mío?”.

Por eso, los confesionarios en desuso se vieron repletos, los olvidados sacerdotes, como guías espirituales, favorecidos y los cursos de reconciliación matrimonial programados hasta el 2018, por lo menos. Y, todo por una pinche manta de letras negras y fondo amarillo que desnudó la deserotización y doble moral del matrimonio en nuestra sociedad. Estos torreonenses no aguantan nada, ¡la verdad! 


canekvin@prodigy.net.mx