Panóptico

“Riquelme: 100 Días”

En sus primeros 100 días de gobierno, Riquelme probó ser el mejor Director de Servicios Públicos e Imagen Urbana que ha tenido Torreón en su historia reciente.
En su informe con cobertura estatal, Miguel ratificó “el inicio de programas de lucha contra el grafiti, la pavimentación, la limpieza y las brigadas ciudadanas”; valoró “el mejoramiento en la imagen urbana”, y confirmó que “viene lo mejor para Torreón con “el proceso de licitación de la reconversión tecnológica del alumbrado público”.


Ese día, Riquelme aseveró que hará de Torreón “una ciudad puntera en desarrollo económico y social, con una visión humana” (sic).


¿Por qué presentar un Informe de los Primeros 100 Días con cobertura estatal, cuándo Miguel afirma que no escucha “el canto de las sirenas” que le susurran al oído; “Gubernatura, Gubernatura, si puedes tu con Rubén hablar, pregúntale si yo alguna vez te he dejado de adorar”?


¿Es suficiente tener un Riquelme trabajador, que cumple con la responsabilidad propia de su encomienda, como para echar las campanas al vuelo? De ninguna manera, a pesar del vacío de gobernabilidad heredado por Eduardo Olmos.


¿Es ésta sola cualidad, que en el caso de Miguel no rebasa el ámbito de servicios públicos e imagen urbana, para imaginarlo como Gobernador del Estado? Imposible.Un político profesional requiere capacidad de trabajo; pero sobre todo, exige tener capacidad política yuna visión de Estadoparacogobernar con la sociedad, en el sentido más amplio del término, con un horizonte sustentable y ciudadano de largo aliento.


¿Cómo explicar “el éxito” de sus Primeros 100 Días a partir de los resultados aprobatorios en las encuestas de Barómetro y Mitofsky? Simple. Riquelme se esforzó de manera focalizada por mejorar los indicadores que dichas encuestas utilizan para evaluar su gestión como presidente municipal.


Empero, ambas encuestas no evalúan el compromiso de Miguel con la transparencia y la rendición de cuentas, como en el caso de SIMAS; tampoco miden su compromiso con la ciudadanización de su gobierno, más allá de la instalación de Consejos Ciudadanos “patito”.


Esta es la fotografía. La película es otra: El objetivo de Riquelme es posicionarse como candidato a la Gubernatura bajo el padrinazgo de Rubén.


De ahí, la importancia de recuperar Torreón desde dos frentes: Uno, a partir del aterrizaje electoral de programas sociales y obra pública en colonias populares y comunidades rurales. Y dos, desde su preocupación por unificar percepción mediática y realidad en los temas de servicios públicos, imagen urbana,seguridad pública, empleoy la visión de un mejor futuro para Torreón.


En el desenlace de esta película sabremos, si Miguel como “incansable hombre de trabajo” pudo dar el salto como Director de Servicios Públicos e Imagen Urbana, o no.
¿Usted qué opina, amable lector? ¿Podrá o no?


canekvin@prodigy.net.mx