Panóptico

“Reformista Radical: El Decálogo”

Hace años leí una reflexión de Jean Daniel, periodista argelino, director de Le Nouvel Observateur, que me impactó.

Forjado en la tradición marxista asume un “reformismo radical” (Camus) que practica una “moral de la incomodidad” (Foucault) para alcanzar una “felicidad sin obligación de trascendencia” (Spinoza). Daniel establece su postura ante la realidad, en el siguiente decálogo:

1. Renuncio a la revolución, ya no quiero cambiar el mundo; lo quiero reformar.

2. Desconfío de las revoluciones para abrazar el reformismo. Esta conversión impide que “los compromisos se conviertan en componendas” y excluyo “todo relativismo desencantado”. La democracia será mi pasión.

3. Los dogmas y las ideologías nos condenan a la humildad y a un culto a la complejidad. 

4. “El hombre es la meta de toda creación”. Los conceptos de libertad e igualdad son inseparables como crear riquezas y su reparto. 

5. “Cuando la especulación considera el dinero como un fin y no como un medio, la sociedad entera se transforma en una bolsa de valores que genera un individualismo cínico o un latrocinio organizado”.

6. Estoy en contra de la violencia revolucionaria o “progresista”.

7. Participar en la guerra “significa participar de la eterna locura de los hombres” (Obama).

8. “En una época en la que es difícil hablar de valores universales, un odio debe imponerse: El odio hacia todos los absolutos”: Religiosos o políticos. Responder a la barbarie con la barbarie, no es la solución.

9. La humillación al individuo o a la colectividad es uno de los peores males de la humanidad. Es lo que está detrás de las revoluciones controladas y de las fanáticas.

10. No puedo resignarme ante las desgracias de la vida y la maldición de los hombres.

Para ello, puedo pensar que “’la vida no es nada, pero nada vale más que una vida’ (Malraux), que ‘no hay que buscar a Dios en ninguna otra parte que en todas partes’ (Gide) y que solo la admiración que se transforma en amor puede impedirnos ver la vida como ‘un cuento lleno de ruido y furor contado por un idiota y que no significa nada’ (Shakespeare).

De todas formas, ‘todos los juicios, todos los cultos y todos los ritos pueden desaparecer, salvo uno solo, el de la Belleza’” (Cheng).Inspirador, Jean Daniel. Sin duda. 



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